José Luis Fariñas — Artista visual y poeta judío-cubano/Cuban Jewish Artist and Poet — “La Cábala “The Kabbalah”

El artista plástico cubano-judío  José Luis Fariñas tiene renombre internacional com dibujante y acuarelista. obra es muy compleja, muy detallada y a menudo hermética. Su trabajo muestra la influencia de Dürer, Bosch and Rembrandt. Figuras del Viejo Testamento y temas cabalísticos aparecen con frecuencia en su arte.

The Cuban-Jewish artist José Luis is an internationally-known drawer and aquarellist. His work is complex, highly detailed and often hermetic. His work is influenced by Dürer, Bosch and Rembrandt. Figures from the Old Testament and Kabbalist themes appear frequently in his art.

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Los cabalistas escribían en prosa sus comentarios sobre los misterios del cosmos; como artista plástico, Fariñas dibuja y pinta con óleos y acuarelas para expresar sus interpretaciones cabalísticas.

The Kabbalists wrote their commentaries on the mysteries of the cosmos in prose. José Luis Fariñas draws and paints with watercolors and oils to express his Kabbalistic interpretations.

ADAM CADMON

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Adán Cadmon es el hombre antes del hombre antes del hombre (cuatro pasos); es mítico, tiene una forma casi antropomórfica. Aquí, Adam Cadmon mismo está en desarrollo; es como si fuera una crisálida. Se supone que evolucionará a la figura que desde los orificios de su “cuerpo” salen las emanaciones.

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Adam Cadmon is the man before the man before the man before the man (four stages): He is mythical: his form is almost anthropomorphic. In this work, Adam Cadmon himself is in the process of development. It is if he were in a chrysalis. It is likely that he will evolve into the figure from whom the orifices of his” body” will give forth the emanations.

EL PATRIARCA POR LA LUZ DE LAS SEFIROT/THE PATRIARCH BY THE LIGHT OF THE SEFIROT

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¿Es Abraham, Moisés u otro patriarca? Pero no importa el nombre sino la esencia. Expresa una síntesis de los patriarcas como símbolo del espíritu del pueblo hebreo en sus éxodos; pero no es el patriarca que se espera: va como mal vestido, parece deshecho. Y en una obra dedicada a las sefirot, el artista no pretende mostrarlas, ni siquiera su luz emitida: solo efluvios metamorfoseados, la caída, la rotura, la simbiosis en miniaturas imperceptibles.

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Is he Abraham, Moises or another Jewish patriarch? But the name is not important, rather the essence. He expresses a synthesis of the patriarch as a symbol of the spirit of the Jewish people during its exoduses. But this the presentation of a Patriarch that one expects. He is poorly dressed; he is damaged. And in a work dedicated to the sefirot, they are not evident, not even their light, only the fall of the vessels, their rupture and symbiosis.

EL MILAGRO DE LAS PARADOJAS (Y LAS CONTRADICCIONES/THE MIRACLE OF THE PARADOXES (AND THE CONTRADICTIONS)

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En la Cábala, cada cosa o persona lleva en sí infinitas contradicciones. Aquí las paradojas se confrontan y se imbrican. No hay balance. La curva a la derecha es mucho más ancha, espesa y compleja que la izquierda. En ella, hay muchas cabezas de pájaros y aun una pierna humana. Además, Fariñas, en otras obras, se concentra en la unión de opuestos.

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In the Kabbalah, every person or thing carries within it infinite contradictions. Here paradoxes confront each other and interweave. There is no balance. The curve on the right is much wider, heavier and more complex than that on the left. In the arch on the right, there are many bird heads and even a human leg. In contrast, in other works, Fariñas concentrates on the union of opposites.

SITRA ARTRA, El MAL/SITRA ARTRA, EVIL

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La creación del mundo fue (y es) imperfecto. Al lado del bien se encuentra el Mal. Hay reaccionar, hacer Ticún. En el arte de Fariñas, la Sitra artra está presente con iconografía apocalíptica: hombres raros, y ángeles, diablos, bestias. En esta obra, hay un hombre furioso con humo saliendo de la boca. Lleva un yelmo. Apuntando hacia la dirección opuesta hay una ojiva o proyectil y un brazo humano. Abajo y a la derecha de esta obra está un huevo roto, sin signos de vida.

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The creation of the world was (and is) imperfect. It is necessary for man to react, to do Tikkun Olom, improve the world. In Fariñas’ art. The Sitra Artra, Evil, is shown through apocalyptic iconography: strange men, angels, devils and beasts. In this work, there is an irate man with smoke coming out of his mouth. He is wearing a helmet. Pointing in the opposite direction, there is an ogive or projectile and a human arm. Below on the right is a broken egg, without signs of life.

Intelectuales judío-mexicanos (2008)/ Mexican Jewish Intellectuals (2008)

Cafebrería El Péndulo-Polanco, México, D.F.

Jenny Asse Chayo, directora cultural/Cultural Director

Beto Buzali, Ivonne Saed, Regina Kalach Atri, organizadores del evento/organizers of the event

Presentación del Libro/New Book Presentation:

La literatura contemporánea judío-latinoamericana/ Contemporary Jewish Latin American Literature

Revista Hostos/Hostos Review, 4, 2007

Isaac Goldemberg, Redactor/Editor-in chief

Steve Sadow, Editor del número/Guest editor

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Panel: Steve Sadow, la escritora Angelina Muñiz-Huberman, el periodista José Gordon, la novelista Ivonne Saed

Hubo 90 asistentes en el aula de la librería.

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Panel: Steve Sadow Angelina Muñiz-Huberman, novelist, poet and essayist; José Gordon, journalist; Ivonne Saed, novelist

There were 90 people in the audience.

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El día siguiente, en la librería, hubo una discusión de sobre el tema: ¿Cómo es ser intelectual judío en México actual?

Participantes en la discusión: La escritora Liliana Blum, la filósofa Esther Charabati, el artista plástico-músico Moisés Zabludovsky, la novelista Ivonne Saed, la poeta Jenny Asse Chayo, la actriz Fanny Sarfati y Steve Sadow y otros.

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The following day, in the bookstore, a discussion was held on the topic: What is it like to be a Jewish intellectual in today’s Mexico?

Participants in the discussion: Liliana Blum, writer; Esther Charabati, philospher; Moisés Zabludovsky, artist and musician; Ivonne Saed, novelist; Jenny Asse Chayo; Fanny Sarfati, actress: Steve Sadow and others.

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Curso intensivo sobre la literatura judío-latinoamericana de Steve Sadow

En julio de 2009, di un curso de posgrado intensivo de cuatro clases en la Universidad Tres de Febrero (UNTREF), Buenos Aires, Argentina. He aquí el plan de estudios:

La literatura judío-latinoamericana

Profesor:   Stephen A. Sadow, PhD., Profesor Titular, Departamento de Lenguas Modernas, Northeastern University, Boston, MA  02115, EEUU.

Las lecturas son selecciones de:

Marjorie Agosin. “Querida Anne Frank/Dear Anne Frank (Chile),

Marcos Aguinis.  Asalto al paraíso. (Argentina), 

Isaac Goldemberg. Hotel Amérikka. (El Perú).

Jacqueline Goldberg, “Poemas” (Venezuela)

Susana Grimberg.  La mirada de Ana  (Argentina)

Ricardo Feierstein, La logia del umbral. (Argentina)

Ricardo Feierstein, Alberto Gerchunoff: Judío y argentino.  (Argentina)

Angelina Muñiz-Huberman   El sefaradí romántico. (México)

Samuel Rovinski, Cuentos judíos de mi tierra. (Costa Rica)

Primera clase

Situación histórica: La llegada de los primeros judíos a Latinoamérica y su desaparición rápida.  La colonización judía en Argentina y el Brasil. La inmigración judía al resto de Latinoamérica.

Reflexón literaria: El argentino Alberto Gerchunoff crea el mito del nuevo judío en la pampa.  La vida de Alberto Gerchunoff es un emblema por la vida de muchos argentinos y uruguayos.  César Tiempo y otros describen las tensiones de la sociedad. 

Segunda clase

Situación histórica: Hay migraciones desde el campo hacia los pueblos y las ciudades.  Antisemitismo y pluralismo. La adaptación (o mala adaptación) de los inmigrantes tempranos y sus relaciones con los no judíos.

Reflexión literaria: En su drama Hotel América, Isaac Goldemberg usa las técnicas del expresionismo demostrar las tensiones entre judíos y católicas en un pueblo campestre y en la capital del Perú. Samuel Rovinski en Cuentos judíos de mi tierra.(Costa Rica) muestra los judíos en un país acogedor.

Tercera clase

Situación histórica: En la víspera de la Segunda Guerra Mundial, muchos judíos huyen hacia América Latina.  Tratan de integrarse en los países donde se encuentran. Luego, la Shoa tuvo efectos directos e indirectos en Latinoamérica.

El mundo después de la Segunda Guerra Mundial. Los Perón.

Reflexión  literaria: Desde México, Angelina Muñiz-Huberman presenta Europa  y  México de los 1930s.  Dos poetas—la chilena Marjorie Agosín y la argentina Susana Grimberg dedican poemarios a Anne Frank.

Cuarta clase

Situación histórica:  La Guerra Fría.  Las dictaduras militares.  Las vueltas a la democracia.  La gran mayoría de los judíos latinoamericanos nacieron en América.  Aliyá a Israel por muchos. La vida contemporánea.                              . 

Reflexión literaria: Ricardo Feierstein examina la identidad judío-argentina en el mundo contemporáneo. Marcos Aguinis explora la mentalidad del terrorista. Jacqueline Goldberg escribe poemas sobre la adaptación de los judíos venezolanos. —  Muestra del arte judío-latinoamericano.

Pablo Freinkel, Escritor y filósofo judío-argentino/Argentine-Jewish Writer and Philosopher — “MAIMÓNIDES: El Profeta como Líder del estado” “MAIMONIDES: The Prophet as the Leader of the State”

Pablo A. Freinkel (Bahía Blanca, Argentina, 1957). Licenciado en Bioquímica. Periodista y escritor. Sus artículos y notas se han dado a conocer en Buenos Aires, New York y Jerusalem; y en medios online nacionales y extranjeros. Es autor de cuatro libros: Diccionario Biográfico Bahiense, el ensayo Metafísica y Holocausto, y las novelas El día que Sigmund Freud asesinó a Moisés y Los destinos sagrados. Escribió el guion del documental Matthias Sindelar: un gol por la vida. Ha dictado conferencias sobre Spinoza, Maimónides y literatura judía argentina actual, en diferentes instituciones del país. Actualmente, ha concluido la novela La casa de Caín y se encuentra en redacción El lector de Spinoza.

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Pablo A. Freinkel (Bahía Blanca, Argentina,) who has a degree in biochemistry. He is a journalist and writer. His articles and notes have been published in Buenos Aires, New York and Jerusalem, in Argentine and international online media. Freinkel is the author of four books: Diccionario Biográfico Bahiense, Metafísica y Holocausto, and the novel El día que Sigmund Freud asesinó a Moisés and Los destinos sagrados. He wrote the script for Matthias Sindelar: un gol por la vida. He has lectured on Spinoza, Maimonides and on contemporary Argentine-Jewish literature throughout Argentina. Recently, Freinkel completed La casa de Caín and his El lector de Spinoza is in press.

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MAIMÓNIDES: El profeta como líder del Estado

Por Pablo Freinkel

En el pensamiento de Maimónides (Moisés ben Maimón, 1135-1204), el nacimiento de {la organización estatal} se debe exclusivamente a la voluntad de Dios. En su monumental Guía de perplejos (9) (GP), el sabio andaluz distingue cinco facultades en el alma; la quinta es la intelectual o racional, que es propia del hombre y le permite vivir y convivir con sus semejantes. Fuera de la sociedad, es inconcebible la existencia del individuo; el hombre perece. La vida social le proporciona inclusive su bienestar físico (GP. 3,27). Todos los principios morales conciernen a la relación y trato del hombre con sus semejantes. Si una persona estuviese a solas, sin trato con ninguna otra, todos los principios morales serían innecesarios y no le añadirían perfección alguna. El objetivo final del hombre es obtener las más altas facultades intelectivas y las nociones que lo llevan a tener ideas metafísicas ciertas acerca de Dios, que es haber alcanzado su perfección; le otorga la inmortalidad, y es por razón de ella por lo que se le llama hombre sabio, esto es, el varón de buenos principios morales (GP. 3, 54). De esta manera, la ética de Maimónides se apoya en el elemento social, que da lugar a la política, es decir, al gobierno. Aquí, el autor de Mishné Torá, sigue a Aristóteles que en su tratado sobre la Política asegura que los hombres son por su naturaleza unos más aptos para mandar que otros y coloca en la cima de esa clasificación a los sabios (entre ellos, los filósofos) (10). Moshé ben Maimón entiende que ese sitial le corresponde al profeta. El modelo a seguir es Moisés por sus cualidades superlativas al dirigir el éxodo de los israelitas de Egipto, por quien el ensayista manifiesta su admiración. (GP. 2, 33, 35 y 39) ¿Cuál es el razonamiento que realiza? El hombre llega a su perfección cuando ha alcanzado el conocimiento de Dios y sus obras por vía de indagación intelectual; una vez llegado a este nivel, empieza a consagrarse a Él, robusteciendo la Inteligencia que es lo que nos une al Ser Supremo. Se trata de la síntesis entre razón y fe, filosofía y Torá, así puede comunicarse directamente con Dios y alcanzar la categoría de iluminado. A pesar de tener la capacidad de profetizar, una persona no adviene realmente profeta ya que hay que contar con la voluntad de Dios (GP. 3, 51). Además de las facultades morales y racionales, el espíritu profético debe darse en un hombre sabio, fuerte para dominar sus instintos y rico en conocimiento (GP. 2, 32; Carta a los judíos del Yemen, 46) (11). Estas son las características con que debería contar quien gobierne la sociedad. Cabe entonces preguntarse por qué no es suficiente con la fe en el Ser Supremo para conseguir las dotes de la profecía. Maimónides propone conocer los principios filosóficos para refutarlos con presteza cuando entren en colisión con los principios religiosos. Por ejemplo, en la Introducción del Libro Dos de la Guía de Perplejos anota puntillosamente las veintiséis proposiciones del griego con las cuales está de acuerdo, excepto la que habla de la eternidad del Universo. En páginas sucesivas, explica la manera en que adopta la doctrina aristotélica y sus coincidencias con la Escritura (GP. 2, 3 y 5). Por otra parte, entre los capítulos trece y treinta de la misma parte discute las diferentes teorías acerca del principio del Universo, teniendo a Aristóteles como eje central de su crítica (12). En consecuencia, resulta evidente que la concepción ética de Maimónides y, por consiguiente, el sistema político que de ella deriva está delimitado por un fuerte idealismo que lo hace atractivo aunque potencialmente de difícil sino de imposible cumplimiento, porque exige un componente religioso y metafísico que no todos los integrantes de la comunidad a la que va dirigido están dispuestos a aceptar. Algunos renglones más arriba, expresé que el autor de los Aforismos médicos tiene una relación amplia y dinámica con Aristóteles no sólo en lo que se refiere a sus reflexiones metafísicas, sino que también se sostiene en su elección de personas con atributos morales, intelectuales y capacidades de mando extraordinarias destinadas a ejercer el gobierno de una colectividad de hombres y mujeres con intereses, conductas y costumbres heterogéneos. Sin embargo, al elegir a Moisés como el modelo de líder, acota su actuación al tiempo –ciertamente prolongado- en que los israelitas erraron por el desierto, tarea que por supuesto le demandó un esfuerzo titánico.

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MAIMONIDES: The Prophet as  Leader of State O

By Pablo Freinkel

For Maimónides (Moses ben Maimon, 1135-1204), the birth of a political organization is exclusively dependent on the will of God. In his monumental Guide of the Perplexed, the Andalusian wise man distinguishes five faculties in the soul: the fifth being the intellectual or rational faculty, that belongs to man and permits him to live with and get along with others. Outside of society, the existence of the individual is inconceivable; man would perish. Social life provides even physical well-being (GP, 3:27.)

All moral principles concern man’s relationship with and treatment of others. If a person were alone, without having to deal with any other, moral principles would be unnecessary and would not add any improvement. Man’s most important objective is to obtain the highest intellectual development and the concepts that allow him to have metaphysical ideas about God, that is, to have reached perfection; this brings him immortality. For having done this, he is called a wise man, that is, a man of high moral principles. (GP, 3:54.) In this fashion, Maimonides’ ethics is based on the concept that the social element that leads to the political, that is, the government. Here, the author of the Mishne Torah, follows Aristotle, who in his treatise Politics argues that some men are by nature more capable than others for leadership; he puts wise men, among them, philosophers at the top of this classification (10.) For Moses ben Maimon, this role is that of the prophet. The model to be followed is Moses, for his superlative qualities in leading the exodus of the Israelites from Egypt. (GP. 2, 33, 35 y 39) What is his reasoning?  Man reaches perfection when he has gained knowledge of God and his works by intellectual inquiry. Once having achieved this level, he begins to consecrate himself to God, strengthening the intelligence factor that unites him to the Eternal Being. It is a synthesis between reason, faith, philosophy and Torah, so that man can communicate directly with God and reach the level of being enlightened.  Despite having the ability to do prophesy, a person doesn’t really become a prophet on his own, since that depends on God’s will (GP. 3, 51).

In addition to the moral and rational faculties, the prophetic spirit, the prophetic spirit must be found in a wise man, who is strong enough to control his instincts and rich in knowledge (GP, 2:32, Letter to the Jews of Yemen, 46).

These are the characteristic that one who governs a society must have. Why then, it is not sufficient to have faith in the Supreme Being to obtain the gifts of prophesy? Maimonides insists that it is necessary to know philosophical principles in order to be able to refute them with alacrity, when they collide with religious principles. For example, in the Introduction to The Guide for the Perplexed, he carefully outlines the twenty-six propositions set out by Aristotle, with the exception of the one that speaks of the eternity of the Universe. He then explains the way in which he adopts Aristotelian doctrine and its coincidences with the Holy Scripture. (GP. 2, 3 y 5).

Elsewhere in that text, Maimonides discusses the different theories about the origin of the Universe, placing Aristotle in the center of his critique. Consequently, it the political system derived from this analysis is delimited by a fierce idealism that makes it attractive, though potentially difficult if not impossible to achieve, because he demands a religious and metaphysical component that not all of the members of the community to which it is directed are willing to accept.

Maimonides, the author of the Medical Aphorisms, has a broad and dynamic relationship with Aristotle’s work, not only in that which has to do with his metaphysical reflections, but also that it upholds the Greek’s contention that people with extraordinary moral and intellectual attributes and the capacity to lead are destined to govern a community of men and women with heterogeneous interests, conduct and customs. Nevertheless, by choosing Moses as his model leader, he narrows down its occurrence to the time—clearly quite prolonged—in which the Israelites wandered in the desert, a task that demanded from him a titanic effort.

Translation by Steve Sadow

The Jewish Museum of Buenos Aires/ El Museo Judío de Buenos Aires —Exhibition of the Artist’s Books/Exhibición de los Libros de Artista

Jewish Museum

FROM THE WEBSITE OF THE JEWISH MUSEUM OF BUENOS AIRES:

The Jewish Museum of Buenos Aires was inaugurated in 1967 under the initiative of Dr. Salvador Kibrick, member of the Jewish Congregation of Argentine Republic, the first Jewish institution in our country, established in 1862. It is located next to the impressive CIRA Synagogue, declared National Historic Monument in 2000.

Uniquely, this museum narrates the stories of the immigrants, our traditions and the Jewish colonies. Committed to transmit what is characteristic of the Jewish people, we present an interactive tour through a permanent collection in constant dialogue with the present aiming to create a link between the exhibition and interpretation.

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DEL SITIO WEB DEL MUSEO JUDÍO DE BUENOS AIRES:

El Museo Judío de Buenos Aires fue inaugurado en 1967 por iniciativa del Dr. Salvador Kibrick, miembro de la Congregación Israelita de la República Argentina, la primera institución judía del país fundada en 1862. Está situado al lado de la imponente Sinagoga de CIRA, declarada Monumento Histórico Nacional en el año 2000.

La singularidad de este museo es relatar la historia de nuestros inmigrantes, de las colonias judías, de nuestra milenaria tradición. Comprometidos en transmitir lo propio de nuestro pueblo y lo particular de ser judío argentino, presentamos un recorrido interactivo a través de una colección permanente en diálogo con el presente, creando un enlace entre la obra y la interpretación.

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The Artist’s Book Exhibit, Jewish Museum of Buenos Aires, July 2010.                        The Artist’s Books were created by Perla Badjer, Irene Jaievski and Steve Sadow. Each contains a poem by a Latin American Jewish poet, the poem translated into English and an artwork, done as a reaction to the poem, by a Latin American Jewish artist.

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La exhibición de los Libros de Artista en el Museo Judío de Buenos Aires, julio 2010. Los Libros de Artista fueron armados por Perla Badjer, Irene Jaievski y Steve Sadow Cada uno se compone de un poema por un poeta judío-latinoamericano, la traducción del poema al inglés y una obra de arte hecha como una reacción al poema de un artista plástico judío-latinoamericano, 

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 Artist’s Books

LATIN AMERICAN JEWISH STUDIES ASSOCIATION

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Susana Grimberg — Escritora judío-argentina/Argentine Jewish Writer “Verdades mentirosas”/”Lying Truths”

Susana Grimberg es poeta, cuentista, novelista, psicoanalista y comentarista social destacada argentina. En su poesía, los silencios pueden ser tan importantes como las palabras.

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Susana Grimberg is a renowned Argentine poet, short-story writer, psychoanalyst, and commentator on social issues. In her poetry, the silences can be as important as the words.

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Verdades mentirosas

       Por 

         Susana Grimberg

            Laura se mudó a Buenos Aires junto con sus montañas. Muchos dejan sus antiguos paisajes. Laura, no.

            Las montañas eran el marco imprescindible para sus ventanas, el recuadro exacto para sus cuadros. Ella vivía en cada una de las historias en las que se paseaba el pincel; era cada paisaje y cada paisaje era el de la infancia, el de la adolescencia, el de su imaginación.

            Buscó un piso alto desde donde pudiera verlas. Sabía que los atardeceres le devolverían montañas perfumadas, silenciosas, envolviendo a la ciudad.  

En las reuniones, ella siempre sacaba el tema. Para incomodar, para reír, para disfrutar.

“Nubes, son nubes”, señalaba el amigo realista. “Montañas”, afirmaba Laura con esa mirada curiosa, la que vuela entre la mentira y la verdad, entre magia y realidad. Después, las discusiones de siempre. Realismo mágico, verdades mentirosas, mágica realidad, mentiras verdaderas.

En el curso de los anocheceres, las palabras se le escapaban como los gatos de Erik Roseen. Como ellos, rondaban alrededor de la gente sin dejarse amaestrar. Roseen tenía razón al escribir que “es tan difícil atrapar la palabra exacta y convencerla de que ocupe su sitio en la hoja en blanco como meter un gato en una caja antes de subir al tren”. La palabra, el trazo de un pincel, la huella del lápiz o del pincel, eran, también para Laura, como los gatos.  

            Apenas una semana después, Roberto se mudó al lado de su departamento. ¿Casualidad?

             Provinciano como ella, quería revivir el silencio de la pampa, respirar el horizonte alargado, extenso. Roberto, soberbio hasta en su timidez, era un buscador de alturas. No sólo para vivir.

             Laura insistía en provocar algún encuentro. Todo terminaba en algo muy breve, casi un desencuentro.

             Ese día, decidió ella, iba a ser distinto. 

            Buenos Aires era lo más parecido al infierno. Calor agobiante, intenso, agotador. 

           A Roberto, que luchaba por no dormir una siesta proporcional a su cansancio, sólo lo salvaba el comienzo de su artículo: “Es notable cómo la lengua materna, aquella en la cual fuimos hablados, permanece a resguardo del olvido. Seres hablados antes que hablantes, ignoramos guardar sonidos, olores y sabores de nuestras horas más remotas”.

          Escribía estas frases cuando el teléfono lo arrancó de la somnolencia. Laura. La vecina. “¿Puedo pasar a verte un segundo?”. “Te espero”, contestó desde el sueño.       

          Laura guardaba el verano en los labios, en la piel húmeda, en la tentación de cada fruta, en la risa.

          Quería contarle una historia que le daba vueltas. Barrilete indeciso. “Para que la escribas”, le susurró casi al oído apenas entró al departamento.  

         A él nunca le había interesado escribir historias ajenas; las propias tampoco. Sólo inventar. De todos modos, se preparó para escucharla. Quizás esto terminaría por despejarlo. O podría hacer algo con el susurro en la oreja.

          La invitó a pasar y ella, de un salto se sentó en el sillón, sacó la caja que traía en el bolso, la puso sobre las rodillas, la abrió, sacó el libro envuelto en una tela de seda  anaranjada. 

            _ En el último viaje que hice a la casa de mis padres encontré este libro. Era de mi bisabuela. Son salmos.

            Con cuidado, Roberto examinó las incrustaciones de piedras preciosas sobre el cuero crudo. Nunca había visto nada igual.

            _ Han pasado treinta años desde que falleció pero, para mí, ella está presente. Era una mujer altiva y de sumo carácter.

            _ De mal carácter, querrás decir – dijo tan sólo para fastidiarla pues le parecía insoportable la costumbre que muchos tienen de idealizar a los personajes de la familia.

            _ No – corrigió terminante, Laura – de carácter. Misteriosa, ojos celestes siempre con lágrimas que secaba antes de que cayeran por sus mejillas.  Siempre mirando las montañas que le recordarían a las de la Selva Negra de su infancia. Si uno la miraba a los ojos, veía a sus montañas.

            El comentario fue para Roberto más interesante que el libro en sí. Los rasgos que desnudaban a las personas avivaban su deseo de escribir acerca de las mismas.            

          La siesta aplastaba la ciudad, silenciosa como pocas veces. Roberto se levantó, bajó un poco la persiana y regresó a su sillón para escucharla más fresco y relajado

            Miró la mirada de Laura acariciando las piedras.

          _ Como te estaba diciendo, pasaron treinta años desde que falleció mi bisabuela María pero ella está siempre presente para mí.

          _ ¿María?

          _ Sí. Podrías poner Myriam. Es igual.

          Después la describió como si la estuviera pintando.

          _  Podrías escribir que era tan delgada como pequeña, con los ojos siempre mojados, tristemente risueños. ¡Ya lo dije! Pero no dije que había olvidado el castellano. Sólo hablaba en idish. A muchos inmigrantes les fue sucediendo que, ya mayores, recordaran sólo la lengua materna.       

            La siesta aplastaba la ciudad. Roberto se levantó, bajó un poco más la persiana, regresó al sillón, refunfuñó en voz apenas audible que él era el escritor, la escuchó. 

            _ Porque se llamaba María, podrías pensar que era sefardí. Pero mi bisabuela era askenazi.

            _ ¿Era qué?  

            _ Ashkenazi. Pero yo, por mi padre, soy sefardí – dijo, encogiéndose de hombros. 

            _ Árabe – bromeó.  

            _ Podría ser, pero el nombre es sefardí porque proviene de sefarad que quiere decir España en hebreo.

            _ ¿Hebreo?

_ Era el idioma que hablaban los judíos que llegaron a la península allá por el siglo IV antes de la era común. Es decir, antes de Cristo y antes de tus ironías.       

Roberto se levantó para buscar dos vasos.  

            _ ¿Querés algo para tomar?

            _ Bueno… – continuó – Ella era ashkenazi.

            _ No veo cuál es la importancia – Roberto abrió una botella de Coca Cola y volcó la mitad.

            Laura saltó para que no la salpicara. 

            _ Es que ashkenazi, en ladino, quiere decir alemán – no lo ayudó a secar la mesa, desconcertada ante tanta torpeza -. El ladino fue, y es, la lengua hablada por los judíos españoles.

            _ Entonces… – él tomó la bebida como para atragantarse. El ruido la distrajo. 

            _ Entonces, a pesar de todo lo que has hecho para desviarme, voy a continuar con lo que me había propuesto porque lo que quiero contarte, tiene que ver con lo que estás escribiendo. 

          La miró. Ojos claros, piel oscura, empecinada. Quiso tocarla. Se contuvo.

          _ ¿Alemán? – preguntó fingiendo interés. 

          _ Sí – contestó mordiéndose el labio. 

            _ ¿Cómo sigue?

            _ No me acuerdo. Sólo quería hablarte de esto y de mi bis…

_ Abuela.

_ Sí. Mi bisabuela. Ella leía todo el día sin cansarse. Sólo los ojos, donde se veían las montañas – sonrió irónica – parecían fatigarse. Sentada en el patio, con un libro sobre las piernas, deslizaba las hojas entre sus dedos. Leía en voz alta. Cuando se daba una tregua, peinaba sus cabellos blancos, muy largos, los tomaba en un rodete, hablábamos.

            _ ¿Sobre qué?

            _ Amor… Yo le pedía que me enseñara a pronunciar en idish “esas” palabras. Cuando yo las repetía, ella se reía tanto de mis errores que sus ojos volvían a llorar. Yo también me reía de ella, que se reía de mí.          

          No sabía por qué tuvo el impulso de besar la boca llena de tantas historias. Laura hablaba en un idioma de gestos, piel oscura, susurro. Palabras como gatos.

          Absorto en ella, no percibió ningún ruido fuera de lo habitual, ni siquiera notó ninguna diferencia en la mirada de Laura hasta que el caño frío le presionó la nuca.

          _ Si te movés, sos boleta – alcanzó a oír.

            Sucedió muy rápido.

           Dos sombras avanzaron hacía el resto del departamento. El tercero, un adolescente que sostenía la pistola sobre la nuca de Roberto, desviaba cada tanto el arma hacia Laura.

          Cada vez que la apuntaba, Roberto la miraba. 

          Ella, miraba el libro.

          Hipnotizada.

          De pronto, un grito electrizó el aire. Laura, dulce-fuerte-suave-violenta, saltó, gritó, golpeó con el libro la cabeza del maleante.

          Siesta, silencio, desmayo, huída.

           _ Un libro, un grito, un golpe. Un título para otra historia. ¿No te parece? – canturreó ella, conteniendo la risa, después de que  se fueran los policías. Alguien los había llamado. 

          Roberto tomó a Laura de las manos, después le corrió el flequillo de la cara, la acercó hacia él. También vio montañas en sus ojos: realismo mágico, verdades mentirosas, mágica realidad, mentiras verdaderas.

          Les temblaban los cuerpos, las lágrimas, la piel. Temblaban las risas detrás del deseo.

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Lying Truths

By 

Susana Grimberg

         Laura moved to Buenos Aires together with her mountains.  Many people leave their former landscapes behind.  Laura did not.

         The mountains were the indispensable frames for her windows, the perfect surroundings for her paintings.  She lived in each one of the stories she created with her paintbrush:  each and every landscape, and each of them came from her childhood, her adolescence, her imagination.

         She searched for an apartment high up from which she might be able to see them.  She knew that the evening would bring back to her the sweet-smelling, silent mountains, engulfing the city.

         At parties, she always brought up the topic.  To annoy, to laugh, to enjoy.

         “Clouds are clouds,” pointed out her friend, a realist.  “Mountains,” Laura would affirm with that curious expression that flashes between lie and truth, between magic and reality.  Later, the same discussions as ever, the words that escaped from her like the cats of Erik Roseen.  Like them, they hung around people without letting themselves be trained.  Roseen was right when he wrote that, “it is as difficult to trap the correct word and convince it occupy its place on a blank page as it is to put a cat in a carrier before getting on a train.”  The word, the stroke of a paintbrush, the marks of the pencil or the paintbrush, were, for Laura too, like cats.

         Hardly a week later, Roberto moved next door to her apartment.  “Pure coincidence?”

         A provincial like her, he wanted to relive the silence of the Pampas, to breath the long, broad horizon.  Proud even in his shyness, Roberto was a seeker of heights.  Not only in order to live.

         Laura insisted on provoking an encounter.  Every attempt ended in something very brief, almost a falling out. 

         That day, she decided, it would be different. 

         Buenos Aires seemed an inferno.  Heat, stifling, intense, exhausting.

         For Roberto who was fighting to stave off a nap called for by his weariness, the only thing that saved him was the start of his article, “It is worth noting that the language of one’s mother, that in which we were spoken to, remains in the shelter of oblivion.  Beings are spoken to before they can speak, we don’t know how to hold onto sounds, smells and tastes from our most remote hours.”

         He was writing these lines when the telephone startled him out of his drowsiness.  Laura.  The neighbor.  “Could I come over for a moment?”  “Of Course”, he answered sleepily.

         Laura conserved the summer in her lips, in her moist lips, in the temptation of each piece of fruit, in laughter.

         She wanted to tell him a story that would excite him. An unstable kite.  “You may want to write about this,” she whispered near his ear, moments after he entered the apartment.

Writing about other people’s experiences had never interested him; neither did his own.  Only what he could invent.  But still, he prepared himself to listen to her.  Maybe it would finally wake him up. Or he could do something with the whisper in his ear.

         He invited her to come in, and she immediately sat down on the armchair, took out the box from her purse, put it on her knees, opened it, took out a book covered in orange silk.

         “During my last trip to my parent’s house, I found this book.  It belonged to my great-grandmother.  They are psalms.

         Carefully, Roberto examined the inlays of precious stones on the raw leather.  He had never seen anything like it.

         “Thirty years have passed since she died, but, for me, she is present.  She was a proud woman and of strong character.   “Bad tempered, you probably mean,” he said, only to annoy her, since he couldn’t stand the practice of idealizing members of one’s family.

         “No,” she corrected categorically, of character. Mysterious, blue eyes always with tears in them, that she would dry before they reached her cheeks. Always peering at the mountains, that would remind her of those of the Selva Negra of her childhood.  If you looked into her eyes, you saw her mountains.

         The commentary was more interesting to Roberto than the book itself. The features that exposed a person aroused his desire to write about them.

         The afternoon heat crushed the city, silent, as it rarely had been.  Roberto got up, lowered the Venetian blind a bit, and returned to his armchair, fresher and more relaxed, to listen to her.

         He watched Laura’s face as she caressed the stones.

         “As I was telling you, thirty years have passed since my great-grandmother Maria died, but she is always present for me    

         “Maria?”

         “Yes, you can call her Miriam.”  It doesn’t matter.”

         Then she described her as if she were painting.

         “You could write that she was as thin as she was small, with eyes always damp, sadly smiling. Oh, I already told you that!  What I didn’t tell you was that she had forgotten Spanish. She only spoke in Yiddish.  That happened to many immigrants, since, already quite old, they only remembered their mother tongue. 

         The afternoon heat flattened the city.  Roberto got up, lowered the Venetian blinds a bit,  returned to the armchair, mumbled in a voice that was hardly audible that he was the writer, listened to her.

         “Because she was named Maria, you might think that she was Sephardic.  But my great-grandmother was Ashkenazi.”

         “She was what?”

         “Ashkenazi.  But, I, on my father’s side, am Sephardic,” she said, shrugging her shoulders.

         “Arabic,” he joked.

         “Could be, but the name is Sephardic because it comes from Sepharad, which means Spain in Hebrew.”

         “Hebrew?”

         “It was the language spoken by the Jews who arrived at the peninsula there during the fourth century of the Common Era. That is, before Christ and before your sarcasm.

         Roberto got up to get two glasses.

         “Do you want something to drink?”

         “Okay…” she continued, “ She was Ashkenazi.”

         “I don’t see why that’s important.”  Roberto opened a bottle of Coca-Cola and spilled half of it.

         Laura jumped aside so that it wouldn’t splash her.

         “It’s that Ashkenazi in Ladino, means German.”  She didn’t help him dry the table, taken aback by such clumsiness.  “Ladino was, and is, the language spoken by the Spanish Jews.”

         “Then…” He swigged down the drink as if he drowning himself.  The noise distracted him.

         “So, despite all you have done to distract me, I’m going to continue with what I intended to do because what I want to tell you, has to do with what you are writing.”

         He looked at her.  Clear eyes, dark skin, stubborn.  He wanted to touch her.  He held back.

         “German?” He asked, feigning interest.

         “Yes,” she answered, biting her lip.

         “What’s next?”

         “I don’t remember.  I only wanted to speak to you about this and my great…”

         “Grandmother.”

         “Yes.  My great-grandmother.  She read all day long without getting tired. Only her eyes, where the mountains were could be seen,” she smiled ironically,” seemed to become fatigued.  Sitting in the patio, with a book on her legs, she slid the pages between her fingers.  She read out loud.  While she took a break, she combed her very long white hair, put into a bun. We would talk.”

         “About what?”

         “Love…  I asked her to teach me how to pronounce “those” words in Yiddish.  When I repeated them, she laughed so hard at my mistakes that she cried again. I also laughed at her, laughing at me.” 

         He didn’t know why he had the impulse to kiss this mouth so full of stories.  Laura spoke in a language of gestures, dark skin, whisper.  Words like cats. 

         Absorbed with her, he didn’t notice any sounds that were out of the ordinary, did not even notice any difference in Laura’s look until the cold muzzle pressed against the back of his neck.

         “If you move, you’re toast,” he was able to hear.

         It happened very quickly.

         Two shadows advanced toward the rest of the apartment.  The third, an adolescent who held the gun against the back of Roberto’s neck, pointed the weapon at Laura from time to time.

         Every time the teenager aimed at her, Roberto looked at her.

         She was looking at the book.

         Hypnotized.

         Suddenly, a scream electrified the air.  Laura, sweet-strong-soft-violent, jumped up, screamed, hit the thug’s head with the book. 

         Siesta, silence, fainting, flight.      

         “A book, a scream, a blow.  A title for another story, don’t you think?” she sang softly to herself, holding back her laughter, after the police left.  Someone had called them.

         Roberto took Laura by the hands, and then pushed aside the bangs from her face, brought her toward him.  He too saw mountains in her eyes: realistic magic, truthful lies, magic reality, lying truth.

         Their bodies, their tears, their skin trembled.  Their laughter trembled behind their desire.

 Translated by Steve Sadow

 

 

 

 

Jenny Asse Chayo: Poeta judío-mexicana/Mexican Jewish Poet — Poemas tempranos/Early Poems

JENNY ASSE CHAYO (1963- ) es licenciada en literatura latinoamericana

de la Universidad Iberoamericana en Ciudad México. Estudió filosofía

judía en la Universidad Hebrea de Jerusalem. Ha publicado los libros de

poesía: Busco en mi carne el nombre (1997), Es sed de morir el paraíso

(2005),  El tránsito de la Luz (2007), Escarabajo (2102) and Leer el infinito (2016).

Es coordinadora cultural de las librerías El Péndulo en Ciudad México.

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JENNY ASSE CHAYO (1963- ) has a degree in Latin American Literature

from the Universidad Iberoamericana in Mexico City. She studied Jewish

philosophy at Hebrew University in Jerusalem. She has published the

collections or poetry: Busco en mi carne el nombre (1997), Es sed de

morir el paraíso (2005, El tránsito de la Luz (2007), Escarabajo (2102) and Leer el

infinito (2016). She is the cultural coordinator for the El Péndulo chain of

bookstores in Mexico City.

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ORIGEN

Se abre la boca, se bifurca, Dios en la palabra:

respiro del abismo: texto; vislumbre la llaga el infinito.

Robarás la luz que sale del espejo,

encontrarás tu rostro detrás de la última sombra.

Descubrirás quién eres, quién serás, y quién ha sido:

en un instante roto encontrarán todos los Tiempos.

Y, tú, vasto como una mariposa, escalarás los días

y volverás el ojo de tu nacimiento.

Ama el soplo, su tinta, la mujer poda su fuego,

A la raíz pregunta, su deber de(r)rama.

BEGINNING

The mouth opens, divides, God in the word:

from the abyss I breathe: text, the seam discerns the infinite.

You will steal light that escapes from the mirror,

you will find your face behind the last shadow.

You will discover who you are, who you will be, who you were:

in a shattered instant they will come up against all Times.

And you, immense as a butterfly, will climb the days

and return to the eye of your birth.

She loves the light wind, its ink, the woman tends her fire,

she raises questions at the root, obeys the bough.

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EL NOMBRE

Salvar el nombre

retenerlo en su secreto,

sembrar en el nuestro deseo,

excavarlo hasta que hable por sí mismo.

THE NAME

To save the name

to keep it in its secrecy

to sow in it our desire,

to excavate it until it speaks for itself.

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VE HACIA TI (TERCER EXILIO)

Hay en la ausencia un signo; en Tú que cae

y algo que comienza dolorosamente.

(El exilio está en la forma,

contención de lo inefable.)

GO TOWARD THEE (THIRD EXILE)

There is in absence a sign; in Thee who fall

and something that begins in pain.

(Exile is in the form,

holding back the ineffable.)

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SACRIFICIO

De Dios al padre,

del padre al hijo:

la hora puntual del sacrificio.

SACRIFICE

From God to the father,

from the father to the son:

the precise hour of the sacrifice.

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EN LA ESCALERA DE JACOB

Levantas a eslabones las palabras.

Las letras en círculos concéntricos.

Trazas las márgenes de tus sueños.

¿Quién derrama tinta en mi memoria?

Nunca es nuestra la voz ni la escalera.

Tres heridas sostienen millares de palabras.

Nace el sueño en la llaga de la

piedra.

ON JACOB’S LADDER

Step by step you raise the words.

The letters in concentric circles.

You trace the outlines of your dreams.

Who spills ink in my memory?

Neither the voice nor the stairs is ever ours.

Three rounds sustain thousands of words.

The dream is born in the wound of the

stone.

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EXÓDO

La persecución comienza en el pensamiento

el libro que estamos destinados

a escribir sin saberlo.

EXODUS

Persecution begins with thinking

the book we are destined

to write without knowing it.

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CAÍDA

perdido el paraíso

las cien lenguas de la tierra

los poetas difmantes alardea:

el mundo se ha perdido

huecos los edenes

pulsamos vida rota

en la escritura

mil demonios han caído

trazan sus infiernos

velan los círculos del signo

narran las tinieblas

soberbios culminan en el canto:

hemos caído en el averno

lluvia

mar de fuego sempiterno

amar de espinas roce inmundo

los poetas en su sed se desintegran

en el hálito de versos imprecisos

en su soplo de caínes cercenados

de la tierra extirpan sangre

huesos de la letra roen la carne sepultada

caen

caen

en sus torres de babel se petrifican

en sus piedras intocadas

mil lenguas en el rostro

y en las piernas los pasos mutilados

sin huella los poetas destetados

leche negra escurre de sus labios

polvo en los senos del mundo

se amamantan de colostro apenas

hunden en el hambre sus palabras

lamen el humus de la tierra

ahí están orgullosos los poetas

desfilan impacientes de nombrarse

en el gesto puntual se multiplican:

liras versos sillas aplausos indebidos rostros ajenas a la tierra

voces suspensivas signos en las sillas gimen braman

aúllan sexo con pudor en la garganta

poetas desvirgados por el sueño de la nada

crean en un instante la tiniebla

engarzan el caos de la noche y sus quimeras

tohu va bohu

tinta fragmentada

el río se detiene al borde de los párpados…

FALLING

paradise lost

the hundred tongues of the earth

the disgraced poets boast:

the world is lost

the Edens are empty

we assess a broken life

in our writing

a thousand demons have fallen

they sketch their hells

they watch over circles of signs

they tell of the darkness

arrogant they culminate in a chant:

we have fallen into hell

rain

sea of eternal fire

love of thorns repulsive contact

the poets in their thirst disintegrate

in a breath of imprecise verses

in their gust of fratricidal beheading

they remove blood from the earth

bones from the letters

they gnaw entombed flesh

they fall

they fall

they turn to stone in their towers of Babel

in their untouched stones

a thousand tongues in the face

and mutilated steps in their legs

without tracks the weaned poets

black milk drains through their lips

dust on the breasts of of the world

they scarcely suckle on scolostrum

their words sink into hunger

they lick the humus of the earth

here the poets are proud

they parade impatient to appoint themselves

with the punctual gesture they multiply:

lyres verses chairs undeserved applause faces alien to the Earth

suspensive voices signs in the chairs moan roar

they wail of sex with modesty in the throat

poets deflowered by the dream of nothingness

create darkness in an instant

they bejeweled the chaos of the night and its chimeras

tohu va bohu

fragmented ink

the river stops at the edge of the eyelids…

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TRÁNSITO

y retornan

en giros inpredecibles

buscándose

los ojos puestos en el libro

engarzan la quimera de la luz

en el tiempo de su destino el hombre

habrá de abrazarse a las cenizas y ahí

en el centro del infierno

el ave.

TRANSIT

and they come back

in unpredictable turns

seeking themselves

their eyes fixed on the book

they set the chimera of the light

in the time of his destiny the man

will have to embrace the ashes and there

in the center of the inferno

the bird.

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RETORNO

El espectrro de la luz es infinito:

Ojos ciegos danzan alrededor de la espina

En el fuego está el enigma:

La repuesta, llama.

Ojo espiritual alumbra:

abrazo nombres,

genesis del polvo.

Trazo huellas en el abismo.

Fulgura en la noche un laberinto:

entro en los murmullos del sol,

ebria la palabra se me entrega

luz

gemido impapable de los mundos.

Mística del abismo,

en los pàramos del alma

se eleva el fuego.

Un pétalo cae en mi ventana,

el monte infinito traza la penumbra.

Narro en un punto el universo,

genesis de la luz:

yace en el aliento un pozo,

suspiro de los ciclos:

pupila abierta

roca

puente

entro en los ojos de la nada

Ein sof

Ein sof

en el sinfin vuelco las letras

corona de lumbre,

habla del sendero

hay un kibro dentro de la carne.

Entrelazado el mineral de mi conciencia,

robo pazos al vacío

anudo llamas en la cresta del maná.

Hilos de nube nos pertenecen,

voces en las alas del desierto.

Montes fulgaran en la entrelínea.

la mirada del polvo recomienza.

El invierno, libro blanco

en la atenazada noche.

tejemos quimeras y martillos

trazos de sol en un mundo de paz.

RETURN

The specter of the light is infinite:

Blind eyes dance around the thorn

In the fire is the enigma:

the answer, the flame

The spiritual eye illuminates:

I embrace names,

genesis of dust,

I draw tracks in the abyss.

A labyrinth shines in the night;

I enter in the murmurs of the sun

tipsy the word gives me

light

impalpable sigh of the worlds

mystic of the abysm,

in the high plains of the soul

the fire rises.

A petal falls on my window,

the half-light outlines the infinite mountain.

I narrate the universe in a tiny point.

genesis of the light:

my breath rests in a well,

sigh of the cycles:

open pupil

rock

bridge

I enter into the eyes of the nothingness

Ein sof

Ein sof

into the without end I empty the letters

crown of light

language of the path

there is a book within the flesh.

Melted into the ore of my conscience,

I steal passages through the emptiness

I tie up flames in the crest of manna

Threads of clouds belong to us,

voices in the wings of the desert.

Mountains shine in the space between lines,

the appearance of dust recommences.

The winter, white book

We weave chimeras and hammers

keystrokes of sun in a world of peace.

Steve Sadow — The Task of the Translator of Latin American Jewish Literature/La tarea del traductor de literatura judío-latinoamericana

The Task of the Translator of Latin American Jewish Literature

By Steve Sadow

The task of the translator of Latin American Jewish texts is not only to translate; it is also to promote a little-known literature. It is to promote not only the work of specific authors but an entire literature. The translator is a collector of writers as much as literary works; he is an inter-cultural ambassador and even a literary agent, The translator chooses poets and fiction writers whose work he wishes to present the English-speaking world for the first time or, at least, add to what is already in print. The translator writes biographical notes, publishes articles about the works and perhaps edits anthologies.

Almost always, it is the translator who finds the places who publish translations. I have the good luck to have Jim Kates as a friend and as my poetry co-translator. Jim is an American poet and translates from French and Russian. He knows well the world of literary magazines. I know a great deal about the Jewish American press. The publication of each of my translations of four novels, an autobiography and many short-stories was aided by personal connections, the suggestion of an editor or another translator or even the author.

For example, we or I have published Jewish Latin American poetry and prose in: The Pig Iron Review, Review, Translation, The Plum Review, The Massachusetts Review, The Jewish Frontier, The Minnesota Review, Translation Review, Review, Hopscotch, Noir Online, Ford-Brown Publishers, University of New Mexico Press (all from the US), Stand (England), Cyphers (Ireland), Ars Interpres (Sweden), Shabdaguchha (Bangladesh), Acervo Cultural (Argentina) y La Tertulia (Uruguay).

The translator needs to employ non-traditional modalities to broadcast translations. Perla Badjer and Irene Jaievsky, two Argentine colleagues and I created fourteen artist’s books. Each one was made up of a poem, its translation into English and an artwork in which the artist reacted to the poem. In 2010, the collection was first exhibited at the Jewish Museum of Buenos Aires. Then, I took the books to fourteen institutions that included: El Péndulo-Polanco, a book store-café in Mexico City, the Argentine Consulate en New York, LAJSA Conferences in Arizona State University and the University of Texas-Austin, Emmanuel College, (a Catholic college in Boston), University of Denver and finally to the Schusterman Center of University of Texas-Austin where they are in permanent display.

The internet is an excellent for promoting translations Jewish Latin American literature, In the website “Latin Jewish Arts”, www.latinjewisharts.northeastern.edu can be found “A Voice among the Multitudes” that brings together translations of the works of thirteen poets, the catalogue of the artist’s books, and a twenty-fifth anniversary edition of We, The Generation in the Wilderness de Ricardo Feierstein. Many writers have added these translations to their own websites.

My blog:  https://jewishlatinamerica.wordpress.com already contains many translations, including those of my own work,

Moreover, another task of the translator is to establish and maintain good relationships and even friendships with the authors that he translates. Obviously, I am talking about living writers, bout even in the case of deceased authors, it is necessary to correspond with those who hold the copyrights to the works. The e-mails are innumerable. If the writer knows English, there is rarely a problem. He or she can give suggestions and comments on the unfinished translations. With those whose English is not so strong, it is necessary to be diplomatic.

The goal should be a kind of symbiosis. The author give permission for the translation to be done. He or she can explain local or antiquated vocabulary and clarify obscure images. Ricardo Feierstein defined words form lunfardo; Juana García Abás dicyphered Kabbalistic images for me. The translations have an effect on the careers for both author and translator: a work published in English and a Curriculum Vitae line.

I have had the privilege of translating writing by: Ricardo Feierstein, Isaac Goldemberg, César Tiempo, Marcos Aguinis, Moacyr Scliar, Angelina Muñiz-Huberman, Mario Goloboff, Juana García Abás, Jenny Asse Chayo, Daniel Chirom, José Pivín, Rosita Kalina, Miryam Gover de Nasatsky, Daniel Feierstein, Teodoro Ducach, Eliahu Toker and Charles Papiernik, a survivor of Auschwitz. In the future, I would like to translate the work of young Jewish Latin American writers, especially the poets.

La tarea del traductor de literatura judío-latinoamericana

Por Steve Sadow

La tarea del traductor de literatura judío-latinoamericana no es sólo traducir; es promover una literatura poco conocida. Es promotor no solamente de la obra de autores específicos sino toda una literatura. El traductor es un coleccionista de escritores tanto como obras; es un embajador inter-cultural y hasta un agente literario. El traductor elige a poetas y narradores cuya obra quiere mostrar por primera vez al mundo de habla inglés, o por lo menos, agregar a lo que ya existe impreso. El traductor escribe notas bibliográficas, publica artículos sobre los mismos autores y obras y tal vez, compone antologías

Casi siempre, es el traductor que encuentra los editores que publiquen las traducciones. Tengo la suerte de tener Jim Kates como amigo y mi co-traductor de poesía. Jim es poeta norteamericano y traductor del francés y del ruso. Conoce bien el mundo de las revistas literarias. Yo voy conociendo la prensa judía-norteamericana. La publicación de mis traducciones de cuatro novelas, una autobiografía y cuentos resultó de conexiones personales. O, me la pidió un editor, o, un amigo, otro traductor o el escritor mismo me puso en contacto con una prensa.

Para dar unos ejemplos, hemos o he publicado poesía y prosa judío-latinoamericana en: The Pig Iron Review, Review, Translation, The Plum Review, The Massachusetts Review, The Jewish Frontier, The Minnesota Review, Translation Review, Review, Hopscotch, Noir Online, Ford-Brown Publishers, University of New Mexico Press (todos de EEUU), Stand (Inglaterra), Cyphers (Irlanda), Ars Interpres (Suecia), Shabdaguchha (Bangladesh), Acervo Cultural (Argentina) y La Tertulia (Uruguay).

El traductor debe usar modalidades no tradicionales para hace conocidas al mundo las traducciones de literatura judío-latinoamericana. Con dos colegas argentinas Perla Badjer y Irene Jaievsky, armamos catorce libros de artista. Cada uno compone de un poema, su traducción al inglés y una obra de arte en la cual el artista reacciona al poema. La primera muestra tuvo lugar en el Museo Judío de Buenos Aires. Luego, yo llevé los libros a una serie de instituciones que incluyó: El Péndulo-Polanco Ciudad México, el Consulado de Argentina en Nueva York, los Congresos de LAJSA en Arizona State University y University of Texas-Austin, Emmanuel College, (una universidad católica en Boston), University of Denver y finalmente al Schusterman Center de University of Texas-Austin donde quedan en exhibición permanente.

Y el internet es foro excelente por las traducciones de obras judío-latinoamericanas. Dentro del sitio “Latin Jewish Arts”, www.latinjewisharts.northeastern.edu, se encuentran “Una voz entre las multitudes” que reúne traducciones de la poesía de trece poetas; el catálogo de los libros de artista; y una re-edición para el aniversario 25 del poemario We, The Generation in the Wilderness de Ricardo Feierstein. A sus propios sitios web, muchos de los escritores agregan las traducciones.

Además, es la tarea del traductor de establecer y sostener buenas relaciones y hasta amistades con los escritores cuyas obras traduce. Obviamente, hablo de escritores vivos, pero aún en casos de autores fallecidos, hay que tener correspondencia con los que tienen los derechos de autor. Los mails son de número infinito. Si el escritor sabe bien el inglés, casi nunca hay problema. Se le puede pedir sugerencias y comentarios.  Si su inglés no es tan fuerte, hay que usar la diplomacia.

La meta debe ser un tipo de simbiosis: El autor da permiso para la traducción. Puede explicar vocabulario local o anticuado o clarificar imágenes oscuras. Ricardo Feierstein me definó palabras de Lunfardo; Juana García Abás me decifró imágenes cabalistas. Las traducciones tienen un efecto sobre la carrera del autor y también del traductor: una obra publicada en ingléy una línea para el Curriculum Vitae para los dos.

He tenido el privilegio de traducir los escritos de: Ricardo Feierstein, Isaac Goldemberg, César Tiempo, Marcos Aguinis, Moacyr Scliar, Angelina Muñiz-Huberman, Mario Goloboff, Juana García Abás, Jenny Asse Chayo, Daniel Chirom, José Pivín, Rosita Kalina, Miryam Gover de Nasatsky, Daniel Feierstein, Teodoro Ducach, Eliahu Toker y Charles Papiernik, sobreviviente de Auschwitz. En el futuro, querría traducir las obras de escritores jóvenes judío-latinoamericanos, especialmente de los poetas.

 

Carlos Szwarcer, Escritor judío-argentino/ Argentine Jewish Writer –“Sephardic Charm” “Hechizo Sefaradí”

Carlos Szwarzer es historiador, periodista y cuentista judío-argentino. Es especialista en la historia de los sefardíes en la Argentina y ha coleccionado muchos testimonios orales de la gente vieja sefardí de los barrios de Buenos Aires.

Carlos Szwarcer is a Jewish-Argentine historian, journalist and short-story writer. He is a specialist in the history of Sephardic Jews of Argentina, and he has collected many oral testimonies from older people in Sephardic neighborhoods of Buenos Aires.

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HECHIZO SEFARADÍ

José tiene más de 80 años. Nació en  Villa Crespo, Buenos Aires. Su niñez estuvo estrechamente ligada a la calle Gurruchaga al 400 y sus cercanías; creció en “el medio de la Yudría”, sector del barrio en el que se concentraban los sefaradíes de habla judeo-española. El lugar tenía características muy especiales que sobresalían aún dentro del universo multicolor de Villa Crespo, donde los ashkenazíes (1) eran inmensa mayoría entre los judíos. Todos ellos coexistían con españoles, italianos, musulmanes, griegos, armenios, etc., pero desde las primeras décadas del siglo XX, Gurruchaga, ubicada entre Corrientes – por entonces llamada Triunvirato – y Camargo,  fue una típica callejuela de Izmir (Esmirna).

En verdad, José, apodado “Pepe”, no era sefaradí… pero lo parecía; era descendiente de una de las tantas familias de origen español de los inquilinatos donde convivían entremezcladas parentelas de distintas etnias, humildes y trabajadoras. La mayoría de los amigos de Pepe eran “turcos sefardíes”  y  conocía a la perfección sus costumbres, a tal punto que, se podría decir, era uno de ellos. Si hasta iba con aquella “barrita sefaradí”, a la tardecita, al templo de Camargo al 800 para  ganarse unas monedas de propina  ayudando a distribuir las kipás (2) a los varones que ingresaban  a orar.

Los años 30 del siglo pasado fueron difíciles, aunque dentro de una coyuntura de crisis, generalmente las familias se conformaban con poco. Los testimonios tienden a recordar lo cotidiano desde aspectos muchas veces presentados bajo un barniz de felicidad, producto de un tiempo que parece haber sido disfrutado con pequeñas cosas y aún las dificultades, derivadas de una incómoda situación económica, hoy son expresadas desde el humor o rememorando picardías o travesuras.

Pepe cuenta que su “hermano trabajaba en la pollería de la calle Gurruchaga, pelaba pollos y mi mamá me mandaba a comprar allá. Los huevos rotos los vendían más baratos y yo iba con una “lechera” y le decía a Gallizy – el dueño del local – ‘Hola, don Juan, dice mi mamá si me puede dar una docena de huevos rotos’. Y él me contestaba ‘Sí, claro, anda, decíle al Cholo’. Y yo le decía a mi hermano, que se iba al fondo, agarraba los huevos sanos, los golpeaba y los tiraba a la lechera, pero en vez de 12 tiraba como 50 huevos y cuando salía yo le decía ‘Dice mi hermano que ya está don Juan’. “A ver, qué te voy a cobrar si están todos rotos’ y no me cobraba nada”.  Con el rostro encendido y nostálgico por el recuerdo de esa artimaña Don Pepe continúa: “Y mi mamá pisaba todo, con cáscara y los colaba y hacía una masita que le enseñaron los turcos (sefardíes), que le llamaban “pan esponjado”, pan de España, después con lo que le quedaba le agregaba un poco de harina y estiraba la masa con una cuchara y se hacía como un huevo frito y hacía unas masitas: ‘Mulupitas’ y llevaba la fuente a la panadería para que se la hornearan. Aprendimos de los turcos… comíamos a cuturadas.” (3).  Ríe a carcajadas.

Asegura conocer muchos temas que cantaban los turcos y hurgando en su memoria, en tanto se humedecen sus ojos claros, alcanza a revivir con cierta dificultad, pero mucha alegría, algunos fragmentos: Ay! Yo me la llevé / abajo del puente / cuántos cuentos le conté / ni me lavo ni me peino / ni te pongas la mantilla / hasta que venga mi novio de la guerra de Sevilla. ¡Y Pepe sigue entonando Ay! Sí, ven Pupula ven / Pupula ven no te desbragues / que aquí nos pueden ver / toma por aquí toma por allí…” 

Claro que fue tanto el contacto con el mundo sefardí que se vio embelekado; las comidas, el cancionero, los refranes: “Mucho i bueno ke te de el Dió”, “Kamino de leche i miel ke se te haga” y, sobre todo,“la “grazia de sus muyeres”, hicieron  que se enamorara de la hija de un operario  del templo sefaradí de la vuelta. La familia de la novia solamente le pidió que no se casaran por iglesia y les deseó “parida de hiyos”. 

Sorprende escuchar en este criollo de apellido vasco, la perfecta cadencia y entonación de sus palabras en dyudesmo, tan cuidadosa y gratamente elegidas del baúl donde se guardan las vivencias más queridas, mientras se ilumina una vez más su rostro, como quién de pronto encontró un lugar y un tiempo en el que comenzó su felicidad.

Este testimonio, que es parte de la historia de una familia común de Villa Crespo, es reflejo de la convivencia e integración en un ámbito de diversidad cultural, donde el mundo sefardí, como observamos, fue y sigue siendo una fuente de hechizo y seducción, muchas veces irresistible.

Notas

  1. Judíos de habla idish. 2.
  2. Pequeño sombrero para cubrir la cabeza durante las ceremonias en el templo.
  3. En mucha cantidad.

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Sephardic Spell

José is more than eighty years old. He was born in Villa Crespo, a neighborhood of Buenos Aires. His childhood was tightly linked to 400 block or Gurruchaga Street and the area nearby; he grew up in “amidst the Yudería,” the part of the area inhabited by Sephardic Jews who spoke Ladino. José had unique characteristic that stood out even within the multicolor universe of Villa Crespo, where the Yiddish-speaking Ashkenazi Jews were by far the majority of the Jewish community. All these Jews co-exited with Spaniards, Italians, Muslims, Greeks, Armenians and others. However, from the early decades of the twentieth century, Gurruchaga was a typical side street of Smyrna, Turkey.

In fact, José, nicknamed “Pepe” wasn’t a Sephardic Jew, but he looked like one. He was the descendant of one of so many tenants of Spanish origin, who lived mixed in with hardworking and modest family members from distinct ethnic groups. The majority of Pepe’s friends were” Sephardic Turks” and he knew their costumes perfectly, to the point that, you could say he was one of them. He even went to the temple on Camargo Street, in the early evening, to earn tips for helping distribute skullcaps to the men coming in to pray.

The thirties were difficult, though even during a crisis situation, the families, in general, made do with the little they had. Stories about those times tend to portray daily life with a veneer of happiness, product of a time that that seems to have been enjoyed with little things, and even the difficulties, derived from an uncomfortable economic situation, are today remembered with humor or by remembering mischief and pranks.

Pepe recalls that “his brother worked in the poultry shop on Guchurraga Street, plucking chickens, and my mother sent me to buy there. Broken eggs would be sold cheaper, and I would go there with a “milk can,” and I said to Galizy, the owner of the shop. “Hello, don Juan, my mother wants to know if can give me a dozen broken eggs.” And he answered me, “Yes, of course, go on, tell Cholo.” And I told my brother, who went to the back, grabbed unbroken eggs, broke them and threw then into the milk pail, but instead of 12 he threw in about 50. And when I came out, I said, “My brother says, that here they are.”  With his face reddening and nostalgic for that ruse, don Pepe continued, “And my mother stepped on all of them, shells and all and strained them and make pastries in the way the Turks (Sephardic Jews) had taught her. They were called “esponyada,” Spanish bread. Then, with what was left over, she added a bit of flour and stirred the dough with a spoon formed it as if it were a fried egg, and make pastries called “Mulupitas.” She carried the platter to the pastry shop, for them to be baked. We learned from the Turks,. and we ate a lot.” He guffawed.

He claims to know many tunes that the Turks used to sing, and delving into his memory, his light eyes became moist, he began to relive, with some difficulty, but a lot of pleasure, some fragments: Ay! Yo me la llevé / abajo del puente / cuántos cuentos le conté / ni me lavo ni me peino / ni te pongas la mantilla / hasta que venga mi novio de la guerra de Sevilla. Y Pepe sigue entonando: Ay! Sí, ven Pupula ven / Pupula, ven no te desbragues/que aquí nos pueden ver / toma por aquí toma por allí…”(Ay, I brought her/under the bridge… I told her so many stories… I won’t wash, I won’t comb my hair… don’t put on the mantilla/until my boyfriend comes from Seville.) And Pepe went on singing, “Sí, ven Pupula ven / Pupula ven no te desbragues / que aquí nos pueden ver/ toma por aquí toma por allí…” (“Yes, come, Pupiua, come Pupula, come, don’t get undressed/They can see us here/ drink here here/drink from from there… “).

Certainly, he had so much contact with the Sephardic Jews that he found himself fascinated by it; the meals, the songbook, the proverbs: Mucho i bueno ke te de el Dió”,( That God give you much and good;” Kamino de leche i miel ke se te haga” Let you be given a path of milk and honey:” and above all, la “grazie de sus muyeres”, “the grace of the women” cause him to fall in love with the daughter of a worker in the Sephardic temple around the corner. The bride’s parents asked him only that they woundn’t marry in the church and wished for them thec“parida de hiyos” “the birth of children.”

It is surprising to hear in this native-born Argentine with a Basque surname, the perfect cadence and intonation of dyudesmo (Ladino,) so carefully and pleasingly chosen from the trunk where the dearest experiences are kept, while his face was once more illuminated, as with someone who suddenly found a place and time in which his happiness began.

This testimonial, that is part of the history of an average family in Villa Crespo, is the reflection of the living together and integration in a social environment, where the Sephardi world, as we have observed was and continues to be a source of enchantment and seduction, so many times irresistible.

Translated by Steve Sadow

 

 

 

Ileana Piszk — artista plástico judío-costarricense/Costa Rican Jewish Artist — Una obra de arte inspirada por un poema de su madre/An artwork inspired by a poem by her mother

Another post about Ileana Piszk

ILEANA PISZK KALINA BAJA.jpg

 

Soy de la tribu de Yehudá

La de mis abuelos y bisabuelos.

La de Salomón, de Jesús y Einstein.

Por no citar a Freud,

cuyo valioso secreto cabalístico

saltó a la silla del terapeuta.

No perdono los miles de holocaustos

que en nombre de fementidas verdades

se urdieron contra mi pueblo,

contra otros pueblos antiquísimos,

más sabios que la ley del blanco.

Me horroriza el hombre integrado

a religiosas guerras.

Que somos uno en la inmensa nave

madre tierra, que nos transporta

a ilimitadas dimensiones.

Que todos respiramos un mismo destino.

Soy universal. Simplemente una mujer

que se atreve a soñar con una hermandad

de almas y de alas.

Precisamente por mi origen,

comprendo bien la tristeza de otros

venidos a menos por color o ángulo de los ojos.

¡Que venga la era del hombre,

maravilloso ser que puebla la existencia!

En él veo único, irrepetible,

mi orgullo de ser mujer.

También amo al animal y a las plantas

que vivan mis soledades.

Soy judía. Tersa hasta la caricia.

Amorosa hasta el éxtasis.

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I AM OF THE TRIBE OF JUDAH

I am of the tribe of Judah.

That of my grandparents and great-grandparents.

That of Solomon, of Jesus and Einstein.

Not to mention Freud

whose valuable Kabalistic secret

leaped to the therapist’s chair.

I don’t forgive the thousands of Holocausts

that in the name of false truths

were devised against my people,

against other extremely old peoples.

wiser than the law of the powerful.

I am horrified by he man who takes part in religious wars.

That we are one in the immense ship

Mother Earth, that transports to

unlimited dimensions.

That we all breathe a like destiny.

I am universal.  Simply a woman

who dares to dream of a brotherhood

of souls and of wings.

Precisely because of my origin,

I well understand the sadness of others

brought down by color or angle of eyes.

Let the era of man come,

marvelous being who populates existence!

In him, I see as unique, unrepeatable,

my pride of being a woman.

I also love the animal and the plants

that live my solitudes.

I am Jewish.  Smooth up to the caress.

Loving up to the ecstasy.

English translation by J. Kates and Stephen A. Sadow

 

Rosa (Rosita) Kalina de Piszk (1932-2005) nació en San José de Costa Rica. Recibió su licenciatura en literatura inglesa en la Universidad de Costa Rica. Kalina publicó ficción en los suplementos literarios de La Nación, un periódico de San José. A menudo, coloboró con Herencia Judía, revista de Bogotá, Colombia. En 1988 le fue otorgado el “Premio Nacional ed Poesía” por su Los signos del tiempo. Sus poemarios incluyen Detrás de las palabras (1983), Cruz de niebla (1987) y Mi paz guerrera (1998).

Rosa (Rosita) Kalina de Piszk (1932-2005) was born in San José, Costa Rica. She received he bachelors degree in English Literature from the University of Costa Rica. Kalina published fiction in the literary supplements of La Nación, a San José newspaper. Often, she wrote for Herencia Judía, a Jewish magazine from Bogotá, Colombia. En 1988, she was awarded the “National Poetry Prize” for her Los signos del tiempo. Her poetry collections include Detrás de las palabras (1983), Cruz de niebla (1987) y Mi paz guerrera (1998).

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Ileana Kalina de Piszk es artista visual especializada en técnica acrílica y escultura en cerámica. Es directora de la Asociación Costarricense de Artistas Visuales. Licenciada en sociología y pscicología, estudió en la facultad de Bellas Artes en la Universidad de la Universidad de Costa Rica y en talleres privados. La artista es reconocida a través de sus exposiciones colectivos e individuales a nivel nacional e internacional. la expresión espontánea predomina en su obra,

Iliana Piszk es la hija de Rosita Kalina.

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Ileana Kalina de Piszk is a visual artist specializing in acrylic techniques and ceramic sculpture. She served as the director of the Costa Rican Association of Visual Artists. She received he bachelors degree in Sociology and Psychology and studied in the School of Fine Arts of the University Costa Rica and in private studios. Piszk is known through her individual and collective shows at both the national and international levels.  In her art, spontaneous expression predominates.

Iliana Piszk is the daughter of  Rosita Kalina.

 

HOMENAJE A CHARLES PAPIERNIK/ HOMAGE TO CHARLES PAPIERNIK– Polaco-francés-uruguayo-argentino sobreviviente del Holocausto y escritor/Polish-French-Uruguayan- Argentine Holocaust Survivor and Writer

To buy Charles Papiernik’s Unbroken

HOMENAJE A CHARLES PAPIERNIK

(1917-2017)

Por Steve Sadow

En el momento de conocerlo en Buenos Aires en 2001, entendí inmediatamente que Charles Papiernik era la persona más merecedora de respeto y admiración que jamás había conocido. Diez y seis años más tarde no he cambiado de opinión. Hasta su muerte en 2007, Charles era energético, luchador y testarudo. También era adorable; como si poseyera un campo de fuerza que atrajera a otros hacia él. Pero era obvio que llevaba un gran cargo. Sin embargo, su sonrisa era lista and radiante. Era un verdadero “resiliente”.

Charles Papiernik era sobreviviente de cuatro años en Auschwitz y campos de concentración en Francia. Como testimonio de lo que había sufrido, escribió su autobiografía en París de 1946, muy poco después de ser liberado de Auschwitz. En este testimonio, contaba de los horrores que había observado en los campos. Su tono es muy personal. Describe a individuos que conoció, fueran prisioneros o asesinos nazi. Hablaba de “Escuela de construcción” donde él tenía que enseñar a judíos y gitanos jóvenes y cómo edificar campos de concentración nuevos. Allí, Papiernik trataba de ayudar a sus estudiantes o por lo menos extender sus vidas.

Después de la liberación, el Joint Distribution Committee lo traslado con su futura esposa Micheline a Montevideo donde vivía su hermana mayor. ¡Un año después, llegó de ser dueño de una fábrica de ropa de mujer! En los años 70, fue manager de otra empresa en Buenos Aires. Después de jubilarse a los setenta y cinco años, con su esposa Micheline, se convirtieron en portavoces de los sobrevivientes argentinos, dando testimonio sobre el Holocausto a organizaciones judías y no-judías por las ciudades y pueblos argentinos, en universidades, escuelas públicas y privadas argentinas y en el exterior.

Charles me pidió que tradujera su autobiografía. No vacilé en decirle que sí por razones personales y porque sabía que, en los Estados Unidos no tenían idea de que centenares de sobrevivientes y sus familias

vivieran en Sudamérica. Durante varias de mis visitas a Buenos Aires nos reunimos en su departamento para charlar, mientras comíamos la deliciosa cuisine judío-francesa de Micheline. Siempre me sentía muy en familia. Charles me contó de sus experiencias inimaginables y de las pesadillas espantosas que le perseguían desde los años 40.

Ilán Stavans, mi editor, me sugirió que Charles agregara una sección a la autobiografía que tratara de su vivía en el Uruguay y la Argentina después de la guerra. A Charles le encantó la idea. Con la ayuda de nuestro amigo Mario Ber, Charles que ya tenía más de ochenta años, relató de su familia, sus trabajos y su experiencia como portavoz de los sobrevivientes de la Shoá.

Titulado Unbroken: From Auschwitz a Buenos Aires (Inquebrantable: De Auschwitz a Buenos Aires), el libro fue publicado en 2004 por la University of New Mexico Press. Se vendió bien. Actualmente, 175 bibliotecas universitarias y públicas, en diez países, guardan copias del libro para que puedan leerlas sus lectores y las pidan de préstamo gente de todo el mundo.

Charles a la edad de ochenta y cuatro años, con Micheline, sus hijas Elena de Buenos Aires y Francis de Montevideo y su nieta Avital, la hija de Francis, cinco en total, volaron a Boston para participar en dos eventos que tuvieron lugar en “el Espacio Sagrado” un salón especial de Northeastern University donde yo era profesor. La primera noche, Charles disertó por más de una hora en una mezcla de español e idish. Yo le traduje al inglés para que lo entendieran los asistentes. La segunda noche, armamos un panel de la familia entera. Era necesario imponer límites a Charles para que los otros pudieran hablar sobre sus vidas como sobreviviente, hijas de sobrevivientes y nieta de sobrevivientes en Uruguay, Argentina e Israel.

Charles Papiernik tuvo una vida extraordinaria: estudiante del Talmud en Polonia, hombre joven en la Paris de los años 30, socio del Bund en Francia, una organización judío-socialista, luchador por los derechos humanos, preso en los campos de concentración nazis, dueño y manager de empresas en dos países latinoamericanos, como portavoz del Holocausto y sobre todo como esposo, padre, abuelo y bisabuelo.

Lo extraño mucho.

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HOMAGE TO CHARLES PAPIERNIK

(1917-2017)

By Steve Sadow

Frim the moment I met him in Buenos Aires in 2001, I understood that Charles Papiernik was the person most worthy of respect and admiration that I had ever known. Sixteen years later, I have not changed my mind.

Until his death in 2007, Charles was energetic, feisty and stubborn. He was also loveable; it was as if he possessed a force field that drew others to him. But it was obvious that he bore a great burden. Nevertheless, his smile was quick and a radiant. He was a truly “resilient person.”

Charles Papiernik was a survivor of four years in Auschwitz and concentration camps in France. As a testament to what he had suffered, he wrote his autobiography in Paris in 1946, very shortly after he was liberated. In his testament, he told of the horrors of what he had observed in the camps. His tone is quite personal. He describes the individuals he knew, be they prisoners or Nazi murderers. He spoke of the “Construction School” where he had to teach Jewish and Gypsy young men how to build new concentration camps. There, Papiernik tried to help his students or at least extend their lives.

After Liberation, the Joint Distribution Committee brought him with his future wife Micheline to Montevideo, where his elder sister lived. A year, later, he was the owner of a women’s clothing factory!  Then, in the 1970s, he became the manager of another such firm in Buenos Aires. After retiring at seventy-five, he and his wife Micheline became spokespersons for Argentine Holocaust survivors, giving testimony about the Holocaust to Jewish and non-Jewish organizations in the cities and towns of Argentina, in universities, public and private schools in Argentina and in other countries.

Charles asked me to translate his autobiography into English. I immediately agreed, for personal reasons, and because I knew that in the United States, nobody knew that there were hundreds of survivors and their families living in Latin America. During several of my visits to Buenos Aires, we met in his apartment to chat, while we ate Micheline’s delicious French-Jewish cuisine. I always felt very much at home. Charles told me about his unimaginable experiences and of the horrible dreams that pursued him since the 1940s.

Ilan Stavans, my editor, suggested to me that Charles add a section to the autobiography that dealt with his life in Uruguay and Argentina after the war. Charles was delighted by the idea. With the help of our mutual friend Mario Ber, Charles, who was by then over eighty years old, related stories about his family, his work and his experiences as a spokesperson for Holocaust survivors.

Entitled Unbroken: From Auschwitz a Buenos Aires (Inquebrantable: De Auschwitz a Buenos Aires,) the autobiography was published by the University of New Mexico Press in 2004. It sold well. Currently, 175 university and public libraries, in ten countries, hold copies that are available to their readers and through inter-library loan to people world-wide.

When he was eighty-four years old, Charles, along with Micheline, their daughters Elena and Francis, and their granddaughter Avital, Francis’ daughter, five in all, flew to Boston to participate in two events that took place in the “Sacred Space,” a special room at Northeastern University, where I was a professor. The first night, Charles lectured in a mixture of Spanish and Yiddish. I interpreted his words into English so the attendees could understand. The second night, we put together a panel of the entire family. It was necessary to put limits on Charles, so that the others had time to speak about their lives as a survivor, daughters of survivors and a granddaughter of survivors in Uruguay, Argentina and Israel.

Charles Papiernik had an extraordinary life: as a student of the Talmud in Poland, a young man in the Paris of the 1930s, a member of the Bund, the Jewish-Socialist organization, fighter for human rights, inmate in Nazi concentration camps, owner and manager of businesses in two Latin American countries, and a spokesperson for Holocaust survivors, and above all as a husband, father, grandfather and great-grandfather.

I miss him greatly.

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Nora Seilicovich — Artista visual judío-argentino/Argentine-Jewish Artist & Steve Sadow — THE RECLINING WOMAN/LA MUJER RECOSTADA

 

Painting by Nora Seilicovich—Commentary by Steve Sadow

THE RECLINING WOMAN

The recliner in which she sits, the calf-length green dress that covers her and even the ambiguous expression and black hair indicate that this woman is a great student and lover of art. In her own way, she replicates artistic tradition called “Reclining Woman” that begins with The Clothed Maja (1797) in the Romantic style of the Spain’s Franciso Goya; the The Spanish Ballet (1862) the early impressionism of France’s Édouard Manet; Portrait of a Reclining Young Woman(1901) a drawing by the Austrian Gustav Klimt; Reclining Woman(1910) the beautiful pre-Raphaelite work by the England’s John Maier Collier; Reclining Woman(1922) by the France’s Fernand Léger; The Reclining Woman (1960) a woodcut by the American Millicent Krouse; and The Reclining Woman Reading (1960) a surrealist painting by the Spanish-French Pablo Picasso.

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La pintura por Nora Seilicovich—El comentario por Steve Sadow

LA MUJER RECOSTADA

El sillón en la cual se sienta, el vestido verde que la cubre hasta las pantorrillas y hasta la expresión ambigua y el pelo negro indican que esta mujer es una gran estudiante y aficionada del arte. En su propia manera, ella representa la tradición artística llamada “la mujer recostada” que empieza con La maja vestida (1797) del estilo romántico del español Francisco Goya; y continúa con El ballet español (1862) del impresionismo temprano del francés Édouard Manet; Retrato de una joven recostada (1901) dibujo de austriaco Gustav Klimt; Mujer recostada (1910) obra bella y pre-Rafaelista del inglés John Maier Collier; Mujer recostada (1922) del cubismo del francés Fernand Léger; La mujer recostada (1960) grabado de madera de la norteamericana Millicent Krouse; y La mujer recostada leyendo (1960) pintura surrealista del español-francés Pablo Picasso.

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Nora Seilicovich

Nora Seilicovich nace en la Ciudad de Buenos Aires, Argentina. Se gradúa como arquitecta en la Universidad de Buenos Aires, y cursa estudios de dibujo, pintura y grabado en los estudios de Vicente Forte, Antonio Seguí y Aída Carballo, y en la Escuela Superior de Bellas Artes “Prilidiano Pueyrredón”. Ella vive actualmente en el popular y atractivo barrio de La Boca donde tiene su estudio y taller, y donde también expone de forma permanente parte de su colección. Comparte su tiempo entre su trabajo como arquitecta y las actividades relacionadas con las artes plásticas. Desde el año 1980 realizó numerosas exposiciones y muestras, tanto individuales como colectivas, en la Argentina y en el exterior. Varias de sus obras están en manos de coleccionistas privados.

Nora Seilicovich was born in Buenos Aires, Argentina. She graduated with a degree in architecture from the University of Buenos Aires, and studied drawing, painting and print making in the workshops of Vicente Forte, Antonio Seguí y Aída Carballo, and in the “Prilidiano Pueyrredón” School of Fine Arts. She lives in the popular and attractive neighborhood of La Boca where she has her workshop and where she permanently exhibits part of her collection. She divides her time between her work as an architect and her activities related to the visual arts. Since 1980, she has had numerous shows, individual and collective in Argentina and in other countries. Some of her work can be found in private collections.

Steve Sadow — “Borges y yo” “Borges and I” — Un mini-cuento/ A short-short story

BORGES Y YO

Convencidos de caducidad

por tantas nobles certidumbres del polvo,

nos demoramos y bajamos la voz

entre las lentas filas de los panteones,

cuya retórica de sombra y de mármol

promete o prefigura la deseable dignidad

de haber muerto.

Jorge Luis Borges, “La Recoleta”

Una de esas tardes tibias del invierno bonarense, entré por el portal del mausoleo laberíntico La Recoleta donde quedan los restos de los próceres de la República Argentina—Sarmiento, Mitre, Avellaneda y aún Rosas. Más tarde estaría Evita, pero Juan Domingo Perón, no. También estaban enterrados allí notables de vida literaria y deportista del país.  No conocí el lugar, pero sí el poema de Borges sobre el cementerio, uno de sus más conocidos.

Entré y de repente me fijé  en Borges quien estaba de pie, no más de unos diez metros desde donde yo me paré. Nadie menos que Borges, acompañado por su traductor Norman Thomas DiGiovanni. Vi sus espaldas. Borges llevaba un traje gris; DiGiovanni un púlover. No hablaban ni se movían. Reflexionando, meditando tal vez. Inmóviles.

Sentía un fuerte deseo de interrumpirlos. No obstante, por respeto o por timidez o los dos, no hice nada. Por un instante, me captó el destello de un sepelio elegante de al lado. Cuando dirigí mi vista adonde los dos pausaban, nadie estuvo.

Borges se me había desaparecido.

 

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“BORGES AND I”

Jorge Luis Borges, “La Recoleta”

Convinced of demise

by many noble certainties of dust,

we delay and sink our voice

between the slow lines of pantheons,

Whose rhetoric to shadow and marble,

Promise or prefigure the dignity of having died.

                                 Translated by Aaron Goekleer

On one of those mild winter evenings in Buenos Aires, I walked through the imposing entrance gate of the labyrinthine Recoleta cemetery. There lie the remains of the illustrious heroes of the Argentine Republic– Sarmiento, Mitre, Avellaneda and even Rosas. Later on, Evita would be there, but Juan Domingo Perón, never made it. Also interred there are the country’s literary and sports notables. I was totally ignorant about this national monument, but I was well aware of Jorge Luis Borges’ poem about the cemetery, one of his best-known works.

I entered and immediately, and to my amazement, caught sight of Borges himself, standing not more than twelve feet from me. Literary. Borges, no less, accompanied by his translator Thomas DiGiovani, standing in from of crypt. I saw them from behind. Borges was wearing a gray suit, DiGiovani a sweater. Not talking or moving. Reflecting, perhaps meditating. Motionless.

I felt an intense desire to interrupt them. Nevertheless, through respect, timidity, or both, I did nothing. For an instant I looked away, my gaze fixed on an elegant tomb. When I looked back, the two were no longer there.

  Borges had disappeared.

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Ricardo Feierstein, Poeta judío-argentino/Argentine-Jewish poet — “Nosotros, la generación del desierto” “We, the Generation of the Wilderness”

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Ricardo Feierstein—poeta, novelista, ensayista y arquitecto—nació en Buenos Aires 1942. Reconocido como “uno de los escritores judío-argentinos más importantes”, él ha publicado tres poemarios, La balada del sol (1969,) Inventadiario (1972,), and Letras en equilibrio (1975) y una antología bilingüe Las edades/The Ages (2004). Fue otorgado un Premio Municipal en Literatura por su triología de novelas Sinfonía inocente (1984). Por muchos años, Feierstein ha sido una fuerza importante en la escena literaria argentina. Sus treinta libros publicados incluyen las narraciones Mestizo (1994), Homicidios tímidos (1996), La logia del umbral (2001),Consorcio Utopía (2007), Cuaderno de un psicoanalista (2010), Las novias perdidas (2011) y El caso del concurso literario (2013). Se tradujeron sus obras al ingles, francés. italiano, alemán y hebreo. Feierstein es redactor de Acervo Cultural Editores.

Ricardo Feierstein—poet, novelist, essayist and architect—was born in Buenos Aires in 1942. Hailed as “one of the most important Argentine Jewish writers,” he has published three books of poetry, La balada del sol (1969,) Inventadiario (1972,), and Letras en equilibrio (1975) and a bilingual anthology Las edades/The Ages (2004). He was awarded a Municipal Prize in Literature for his trilogy of novels, Sinfonía inocente(1984). He has long been a major force in Argentina’s literary scene. His thirty published works include the narratives Mestizo (1994) Homicidios tímidos (1996,) La logia del umbral (2001,) Consorcio Utopía (2007,) Cuaderno de un psicoanalista (2010,)  Las novias perdidas (2011) and El caso del concurso literario (2013.) His works have been translated into English, French, Italian, German and Hebrew. Feierstein is the editor-in-chief of Acervo Cultural Editores.

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En mi opinión, este poema, “Nosotros, la generación en el desierto: es uno de los más profundos  y más poderosos de la literatura judío-latinoamericana. Es largo, pero debe leerse en su totalidad.

In my opinion, this poem, “We, the Generation in the Wilderness” is one of the the most profound and powerful of all Latin American Jewish Literature. It is a long poem, that should be read in its totality.

Steve Sadow

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NOSOTROS, LA GENERACIÓN DEL DESIERTO

I

Nosotros somos

los que nacimos en la mitad de la colmena

bajo el viento áspero del desierto

entre la generosidad y el olvido

y llegamos en un momento en que nadie

nos necesitaba.

Somos los hijos de la guerra mundial

las toses de Hiroshima, el Holocausto

y la revolución

y andamos por el mundo a los empujones

grandes y alados como ángeles borrachos

buscando a ciegas una agrietada fumarola

prometida entre espuma y nigromantes

y ya inexistente

sin comprender la tormenta de mástiles que se avecina.

No somos la historia ni el futuro.

II

Aquellos de nosotros que nacimos judíos

fuimos estafeta del orgullo y el prejuicio

bebimos, imantados, la sangre y la resurrección

el olor de los campos

y la historia heroica de los guetos

grávidos de lágrimas, de risas y de llantos

de un país levantado a sol y a coraje

a despecho de burdos tejedores de milenios.

Pero tampoco estuvimos allí.

No gozamos la fresca

y tornasolada magia del idish

ni el populacho dirigiéndose en procesión

para recibir al nuevo rabino

que llegaba montado en un burro

con su botánica caballería de muchachones

ni el humo de las chimeneas, ni el sabor del arenque, la vara

del  jéider

ese judaísmo natural y permanente

que empapaba los sentidos como anilinas silvestres.

III

Y no estuvimos en la fundación de las comunas

en la fiebre de los ojos que compartían

la clandestinidad y la insurgente góndola del sol

(siempre demasiado tarde o demasiado pronto)

ni en el golpeteo de los corazones

cuando el primer pabellón hebreo

vibrante comuna antena de tules

ascendió al tope, entre gritos de entusiasmo

después de una espera de cien generaciones.

No, no estuvimos allí

apenas habíamos nacido.

IV

Llegamos tarde para morir, es cierto

en el volcán de la locura europea

pero demasiado temprano para vivir

esa profesión de guitarras, egoísmos y ternuras

que despeñan el camino hacia el dos mil.

Estamos en el medio

generación del desierto.

No nacimos en la cuadrícula de una patria nueva

porque estábamos aquí cuando fue creada

y qué dulce y lamentable nuestra torpeza

más alta que un caballo encabritado

cuando tratamos de recuperar bruscamente el tiempo

y pagamos un precio desmedido

enhebrando una metralla de preguntas culposas

por nuestro temor de haber perdido algo

un brillo enjaulado en los ojos que deslumbran.

V

Nosotros, esta generación de nómades

somos los hijos de los pioneros

los que quisimos retomar las banderas

del esfuerzo personal, la revolución interior

el mundo ideal al alcance de la mano

las casas sin frontera,  el destino que nos hermanaba

la poesía como flecha de plomo hacia el futuro

sin darnos cuenta que, mientras tanto

el mucílago de la realidad

se erguía como una culebra

escapando bajo la blanda arena

desatornillando nuestras espaldas

dejándonos de a pie, torpes y transparentes

con un doloroso gesto de asombro

en medio del desierto.

VI

Entonces quemamos etapas y peldaños

queremos reiniciar todo a los treinta

ser labradores pese a lo que digan

cuando el tiempo de cosecha ha pasado

reencontrar la boya milimetrada de la fe

sabiendo que el escepticismo es un topo

oscuro, gris y malpensado

que socava con sus dientes de doble filo

los jirones escarolados de nuestras dudas y esperanzas

y cada vez cuesta más

encontrar las palabras para lo que queremos decir

un “te amo” nos resuena ya tan cursi

la bandera y el vermut nos amontonan

y el lenguaje se nos pone de rodillas

temeroso, color de parietales

cascabeles de turquesa avinagrada.

Pero lo que queremos decir es muy complejo

una prosa corsaria y anillada

para la que no alcanzan adjetivos ni vocales.

VII

Algunos nos reuníamos de noche

para discutir el mundo del futuro

y cómo organizarlo, después de todo

y otros apedreábamos colectivos e incendiábamos garitas

oh, nuestra generación valiente y arrojada

haciendo deslizar entre sus dedos

un rosario de primicias mortecinas

y otros soñábamos

revistas literarias frente a tazas de café

la educación y el poder de la palabra

para cambiar el pellejo agusanado del mundo

y leíamos a Pléjanov y descubríamos los ciclos

de Bergman o Rosellini en algún cineclub

y llegábamos, como una revelación o un caramelo

al orientalismo, el yoga, la música de jazz

el psicoanálisis, los tabúes sexuales

las ciencias sociales, las fantasías

las fantasías, eso

el realizarse en la profesión

el no conformarse con ser menos que

premio nobel de literatura

o campeón de box o inefable Casanova

o convertir nuestra vida en una obra de arte.

Todo eso soñamos, todo eso hicimos.

VIII

Y maduramos con la idea del hombre nuevo

que nos fue atrapando como un sonámbulo

allí en la noche con miedo a despertarlo

y miramos hacia el este, esperanzados

nos dijimos, “ya pasará, es cuestión de tiempo”

nos dimos ánimo en las manos y miradas

despreciamos los plumosos suburbios de la duda

nos dijeron que esa masacre sí era la última

que ahora con la atómica y todo eso

y nosotros, faraónicos y pétreos

crecimos con la guerra fría entre los huesos

con el chantaje del terror

y el miedo a amanecer con visión de apocalipsis

con el deseo de vivir hoy y no mañana

porque si un loco aprieta el botón y entonces

un siseo de petardos y vorágines

y la fe se nos metía entre los dientes apretados

y un sarro de palabras

nos embetunaba los tímpanos.

IX

Y de pronto, el mundo

nos cayó encima como una cascada

y nosotros, la generación del desierto

los que no fuimos libres ni esclavos

envejecimos de golpe, más que otros

un fonógrafo nos cribó la fantasía

y dejamos de entender este cerco que nos rodeaba

donde nacía

una violencia de metrónomos sin límites

espumarajos de sangre y profecías

el reino de la irracionalidad

que aparecía allí emboscado.

Y percibimos, con un escalofrío

que ya estaban muertos dentro de nosotros

con indolora lobotomía

todos aquellos bifrontes que no pudimos ser

y como una columna de fichas de dominó

con el cimbrar de un tiro de mosquete

comienzan a derramarse los seres cercanos

porque la muerte, baqueana, ya nos ronda

golpea a uno y otro costado con su tulipa alcanforada

no sin terror, comprendimos que ella existe

que no se trata sólo

de una licencia poética o un tumor de íconos

y nos envía sus signos

en manchas de la piel o dolores imprevistos

y entonces buscamos la fe, pero nos cuesta encontrarla

hemos perdido la seguridad del adolescente

y el camisón matemático con que bordaba la vida

los comodines de este póker giboso y enredado.

A nosotros, piadosos oficiantes del desarraigo

nos cuesta entusiasmarnos

y, recurrente, nos atrapa un cono de melancolía

por todo lo que ya no seremos

los sueños convertidos en pastillas o vellones lilas

las utopías que sólo son ectoplasmas del miedo,

una tisana cósmica que no nos animamos a beber.

Nuestras nostalgias están pobladas de tumbas.

X

Y entonces, en una mezcla de dulce y pegajoso

tropezamos con nuestras cosas de chicos

luminosidades

objetos, volatineros de circo

volvemos a las barras de la esquina, los partidos de fútbol

la primera novia y el “si yo hubiera…”

la placenta de los poemas

bajo el banco de la escuela (madera color de nicotina)

con sus rimas burdas e inocentes

la fiesta de bachilleres desfilando por la avenida

del colegio, con un trompetista al frente

y escudos con pingüinos

y colores en la solapa

y la gente aplaudiendo desde las veredas

y después, los encuentros casuales con esos compañeros

canas y abdómenes

y la promesa de vernos que no se cumplirá nunca

porque ya no hay cabriolas en común

es todo tan ausente.

Y más atrás aún, en ese mundo chocolatado

los almanaques con artistas sonriendo desde el vamos

las cajas enteras de revistas de historietas

y las colecciones

de libros y pelotas de trapo y figuritas

incansables de forma y color y brillantinas

y los Pequeños Grandes Libros y Disney y Salgari

y Verne en ediciones baratas que se vendían en quioscos

y las fotos de actores yanquis pegadas en un álbum

ante la mirada atónita de padres que no comprendían

ese nuevo paganismo de la imagen.

En fin, los fantasmas del pasado

encaramados en las cosas

traicioneros.

XI

Y nosotros fuimos los que usamos barba y cortaplumas

nos casamos jóvenes

y a veces nos divorciamos como una moda

y ahora, nosotros, los mismos

tenemos anteojos y un gusto salino y tormentoso

y el trabajo no nos deja hacer gimnasia

y la madurez nos fue extraviando la inocencia

achaparrando el cuerpo en su inevitable deterioro

y como púas nos marcan  el envejecimiento

las señales emboscadas de la muerte

(ya no el inocente sarampión o la rubia varicela).

Y nos fueron llegando los nudos

de trabajosa sabiduría

esa sencillez que se resume en una frase

y dice que construir una flor

es trabajo de siglos (Blake dixit)

y destruirla cuestión de segundos

por eso es necesario cuidarlas

y también como en un trompeteo, adivinamos

la blanda tozudez de los ancianos

o el amarillo naipe de los sueños.

Esas cosas tontas aprendimos

un espejo alunado

para develar el contrafilo de lo real.

XII

Por todo esto es que nosotros

tan distintos

sólo compartimos la pregunta y los horrores

esa identidad que orillea los coloquios y los tests

que reconoce raíces ambidextras y fecundas

quizá la prefiguración de una nacionalidad cósmica

que anhelamos desde las duras tapas de los libros.

Pero tenemos desgarrado el pensamiento

a qué dudarlo

confluyen en nosotros como licor espeso

la herencia de la sangre y el gusto de la tierra

la Cabalá y los magos, el Talmud y los mitos indígenas

las barbas encendidas del profeta

y el semblante feroz del araucano

y aquí estamos, como alambre y tijera atesorados

y de allá nos dicen

galúticos, dispersos, vergonzantes

y de acá usureros, vendepatrias, desiguales

y el diálogo existe, pese a todo, con nosotros mismos

generación del desierto

destinada a vislumbrar la Tierra Prometida

con una elíptica lupa de inmigrantes

sólo futuro para hijos descercados

y a recordar la esclavitud en Egipto

a la que nunca volveremos, malditos sean.

Y aquí estamos, en el medio, tierra de nadie

arenoso y oblicuo y triste desierto.

XIII

Y lo mismo nos pasó con la poesía

y el color y la música, como teñidos de esmeraldas

somos la generación de la cultura

la que accedió, por fin, al goce de la imprenta

al surco de los discos

a tecnicolores pinacotecas

y pensamos que allí estaba todo, que sólo era

cuestión de difundirlo

de educar y convencer  a los extraños

que suelten por un momento el arado y el fusil

y vuelvan la cabeza

para escuchar y ver la buena nueva

era todo tan simple, una magia encaracolada

un entramado de ladrillos recoletos

construido con amor y otras maneras

y así

nos fuimos olvidando de la tierra

de la vida natural, el sol y los tomates

de revolcarnos con un gesto húmedo de lluvias

de llenar nuestros ojos con el ronquido del mar

con ciervo y nube y lunares apretados

y aquí estamos

enfermos y amarillos y llenos de nostalgia

gruesos anteojos y lisura entre las manos

incapaces para descubrir un monte o trepar a un árbol

intoxicados de ciudad y cigarrillos

mientras la historia, burlona

flamea orgullosa a nuestro lado

su copete de cromos destejidos.

XIV

Pero, con todo eso, los de nuestra generación

y escúchese bien,

somos también los del gesto heroico y la protesta

los del amor en ciernes y la paloma ardiente.

Y después de este lavaje y purificación

queremos elegir el árbol de la vida

y plantarlo

para los que vienen dentro de cien años

sacudirnos los mundos chiquitos

repletos de algodón y mermelada

y asumir con orgullo y dolor nuestra piel

entre la generosidad y el olvido

yo, tú, él

la generación del desierto.

____________________________________________________________________

WE, THE GENERATION IN THE WILDERNESS

We are

those who were born in the middle of the beehive

under the bitter desert wind

between generosity and oblivion

and we arrived at a moment when nobody

needed us.

We are the offspring of world war

catarrh if Hiroshima, the Holocaust

and revolution

and we lurch across the world

large and winged like drunken angels

groping for a chapped fumarole

as foretold among foam and sorcerers

and no longer there

ignorant of the coming storm in the rigging.

We are neither history nor future.

II

Those of us who were born Jews

were heralds of self-esteem and partiality

magnetized, we imbibed blood and resurrection

the stench of the camps

and the heroic history of the ghettoes

heavy with weeping, laughter and lamentation

of a homeland raised into the sun and courage

despite the crude weavers of millennia.

And we weren’t there.

We did not rejoice in the fresh

and iridescent enchantment of Yiddish

and people forming into a procession

to greet the new rabbi

who came riding on a donkey

with his floral cavalry of overgrown boys

the chimney smoke, the taste of herring, the rattan

of cheder

that earthy and enduring Judaism

like a sylvan aniline imbruing the senses.

III

And we weren’t in at the founding of communes

in the fever of eyes sharing

secrecy and the uprising gondola of the sun

(always too late or too soon)

nor at the pounding of hearts

as the first Hebrew flag

thrilling like a gossamer antenna

climbed the pole to enthusiastic shouts

after a hundred generations of expectation.

No, we missed that

we were no more than born.

IV

Of course, we arrived too late to die

in the volcano of European insanity

but too early to live

through the profession of guitars, ego and tenderness

hurtling down the road to the year two thousand.

We are in the middle

the generation in the wilderness.

We weren’t born within the perimeter of a new homeland

we were here when it was made

and how sweet and how pitiful our dawdling

higher than a horse rearing

when we tried suddenly to make up for lost time

at too great a price

beading a fusillade of impudent questions

in our fear of having lost something

a confined glimmer in shining eyes.

V

We, this generation of nomads

are the children of pioneers

who wanted to recover the banners

of personal strength, the inner revolution

utopia in our grasp

undefined houses, destiny binding us in brotherhood

poetry like a leaden arrow into the future

while we didn’t notice

the ooze of reality

rising like a viper

slipping away under the smooth sand

unhinging our shoulders

leaving us on foot, clumsy and transparent

with a painful gesture of surprise

in the middle of the wilderness.

VI

Well, we burned our bridges and ladders

we want to start over at thirty

be hirelings whatever they say

after the harvest is done with

find again the calibrated buoy of faith

knowing that skepticism is a mole

dark, gray and malign

undermining with its double-edged teeth

the lacy rags of our uncertainties and hopes

and each time it grows harder

to find the words for what we mean to say

an “I love you” too superficial for us now

the flag and vermouth overwhelm us

and the language drives us to our knees

fearful, colored parietal

small bells of sour turquoise

but what we mean to say is complicated

a piratical and annular prose

where adjectives and vowels don’t work.

VII

Some of us used to meet at night

to talk over the world of the future

and how to organize it in spite of everything

and we stoned buses, torched police cars

oh, our brave and foolhardy generation

letting a rosary of late early fruit

slide through its fingers.

And others over cups of coffee

dreamed up literary magazines

education and the power of the word

to transform the world’s wormy skin

and we read Plekhanov and discussed the reels

of Bergman and Rosselini in a film club

and we arrived, as if at an epiphany or a caramel,

of Orientalist studies, yoga, jazz

psychoanalysis, forbidden sex

the social sciences, fantasies

fantasies that was it

fulfillment through our professions

dissatisfied with anything less

than the Nobel Prize in Literature

heavyweight champion of mystic Casanova

or making our life into a work of art.

All this, we dreamed.  All this, we did.

VIII

And we grew up with the idea of the New Man

taking hold of us like a sleepwalker

out there in the night, afraid to wake him

and we peered into the east, hoping

we said, “it will pass, in time”

we encouraged one another with our hands and eyes

we despised the downy suburbs of doubt

we were told that this slaughter, yes, was the last one

and now with the atomic and all that

and we, pharaonic  and stony

grew up with the cold war in our bones

with the blackmail of terror

and awoke at dawn to visions of Apocalypse

with the desire to love today and not tomorrow

because what if a madman pushes the button and then

a hissing of bombs and maelstroms

and that belief held us in its clenched teeth

and a scab of words

blackens our eardrums.

IX

And soon the world

fell on our heads like a waterfall

and we, the generation of the wilderness

who were neither free nor slaves

grew old in one blow, older than others

a phonograph sorted out our fantasy

and we stopped comprehending the wall around us

where was born

a violence of infinite metronomes

afroth with blood and prophecy

the kingdom of unreason

appearing in ambush.

And we understood with a shiver

how by a painless lobotomy

all those split personalities we couldn’t heal

were already dead inside us

and like a pile of dominos

at the shock-wave of a musket shot

knocking over beings close by

because death, pathfinder, already surrounds us

strikes one and another with her mothballed gillyflower

not without terror, we understood she exists

and deals not only

in poetic license or a tumor of icons

but sends us her signals

in blotches on the skin or unexpected pain

but then we seek faith, but find it hard to come by

having lost the assurance of an adolescent

and the mathematical robe that life embroidered

with the wildcards of this expanding, tangled poker game.

For us, pious officiates of deracination

it is hard to get excited

again and again, caught under a cone of melancholy

because of all we can no longer become

dreams in stead of pills or lavender sheepskins

utopias only the ectoplasm of fear,

a cosmic tea we don’t dare drink.

Our homesickness is peopled with graves.

X

And then, sweet and sticky mixed,

At every turn we trip over toys of our childhood

luminosities

objects, high wire walkers from the circus

we turn back to the corner gangs, football games

first girl friends and “if I’d only…”

the placenta of the poems

under school desks (nicotine-colored wood)

with their crude and innocent verses

the parade of graduates down the high-school

avenue, a trumpeter out front

and badges with penguins

and bright colors on lapels

and people applauding from the sidewalk

and afterwards, casual encounters with those classmates

gray hair and bellies

and the promises to keep in touch never kept

because there are no longer any stunts in common

everything is so absent.

And yet further back, in that chocolate-covered world

almanacs replete from the start with smiling artistes

whole cartons of illustrated magazines

and collections of books and balls fabricated from rags and football cards

inexhaustible in form and color and hair-oils

and the Little Golden Books and Disney and Salgari

and Jules Verne in cheap editions sold in drugstores

and  photos of Hollywood actors pasted into an album

under the astonished eyes of parents who didn’t comprehend

that new paganism of the image.

At last, the ghosts of the past

exalted in treacherous things.

XI

And we were those with beards and pocketknives

we married young

and at times were divorced à la mode

and now we, just the same

wear eyeglasses and a salty wretched taste

and work doesn’t allow us exercise

and maturity decoyed our innocence

stunting the body in its inevitable decadence

and growing old scars us like barbs

the ambushed signs of death

(no longer the innocent measles or chicken pox.)

And coming our way were knots

of laborious wisdom

simplicity expressed in a phrase

saying that to create a flower

is the labor of ages (Blake dixit)

and to destroy it a matter of seconds

therefore we must protect them

and again, as in a flourish of trumpets we conjecture

the soft obstinacy of the ancients

or the yellow card of dreams.

We learned these stupid things

a crazy mirror

to unveil the trailing edge of the Genuine.

XII

Given all this, it’s that we

so different

alone share in the question and the horrors

the identity that shuttles aside colloquies and tests

that recognizes ambidextrous and fertile roots

perhaps the harbinger of a cosmic nationalism

found between stiff covers of books fed our desire.

But we have our thoughts torn apart

no doubt about it

coming together in us like a heavy liquor

are the blood’s legacy and taste of the land

the Cabala and shamans, Talmud and native myths

the flaming beard of the prophet

and the fierce countenance of the Indian

and here we are, like hoarded wire and half a scissors

and from over there they call us

the Diaspora, scattered, shameful

and from this side moneylenders, traitors, second rate

while our real dialogueue, in spite of everything, is with ourselves

generation of the wilderness

fated to glimpse the Promised Land

through an elliptical lens of immigrants

only in the future for unwalled children

and to recall the bondage in Egypt

we’ll never return to, may they rot in Hell.

And here we are, in the middle, no man’s land

sandy, angular, unhappy wilderness.

XIII

And the same thing happened to our poetry

painting and music, as if dyed with emeralds

we are the generation of culture

that gave in at last to the enjoyment of print

to the high-fi groove

to the Technicolor picture galleries

and we thought we’d find everything there, it was only

a question of spreading it around

teaching and moving the excluded

for them to let go for a moment their ploughs and rifles

and turn their heads

to hear and see the good news

it was all so simple, a seashell magic

an archway of timid bricks

made out of love

and other things

and so

slowly we neglected the land

of natural things, the sun and tomatoes

beating us down with a rain-dampened gesture

filling our eyes with the roar of the sea

with buck and cloud and pinched blemishes

and here we are

ill and jaundiced and altogether homesick

thick eyeglasses and smooth palms

incapable of discovering a mountain or climbing a tree

drunk with city and cigarettes

while that joker history

proudly lights up at our side

its topknots of uneven chrome.

XIV

But, with all this, our generation

now listen carefully

we are also those of the heroic deed and protest

of love in blossom and the flaming dove.

And after this cleaning and purification

we long to choose the tree of life

and plant it

for those who follow in a hundred years

to shake down in our name the tiny worlds

replete with cotton and marmalade

and to wear in pride and pain our skin

between generosity and oblivion

I, you, he

the generation in the wilderness.

 

Translation by J. Kates and Stephen A. Sadow

 

 

 

 

Art Show in Havana, October, 2015/Muestra de arte en La Habana, octubre, 2015 Nora Seilicovich/Steve Sadow Art and Interpretive Commentary/Arte y Comentario interpretativo

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José Luis Fariñas — Artista judío-cubano y cabalista/Jewish-Cuban and Kabbalistic Artist

The work of the Cuban-Jewish artist José Luis Fariñas will be featured in this blog. Besides being a friend of mine, José Luis is an internationally-known drawer and aquarellist. His work is complex, highly detailed and often hermetic. His work is influenced by Dürer, Bosch and Rembrandt. Figures from the Old Testament and Kabbalist themes regularly appear in his art.

Raquel (Rachel)

A version of this acuarelle is exhibited in the Hotel Raquel in Havana.

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El profeta/The Prophet

Profeta (serie), acuarela, 2001.jpg

Latin American Jewish Arts/Las artes judío-latinoamericanas

This Mega-Website includes/Este mega-sitio-web consiste de:

Jewish Latin Art/ El arte judío-latinoamericano*

Anthology of Contemporary Latin American Jewish Literature/Antología de literatura judío-latinoamericana.

A Voice among the Multitudes: Poetry and English Translations/Una voz entre las multitudes: Poesía y traducciones al inglés.

We, The Generation in the Wilderness/ Nosotros, la generación en el desierto. Ricardo Feierstein.

Interviews with 12 Argentine-Jewish Writers and Artists/Entrevistas con 12 escritores y artistas plásticos judío-argentinos.

Cliquee:

Latin American Jewish Artes/Las artes judío latinoamericanas

*Pintura arriba por Adrián Levy Memun/Painting above by Adrian Levy Memun

 

 

 

 

Introduction to the Kabbalah/Introducción a la Cábala

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In Provence and Navarre, Spain, toward the end of the twelfth century and in Castile, a bit later, The Kabbalah (The Received Tradition,) the Jewish system of visionary thinking, was conceived, debated and always hidden from view. Through the study of the ancient Hebrew texts such as the Sefer Bahir (the Book of Illumination,) the Sefer Yetsirah (The Book of Creation) and many other treatises, these early Kabbalists commented on the characteristics of God, (among these are: Hod (Splendor) and the balanced forces of Hesed (Love) y Din (Judgment) creation and the cosmos.  Their speculations culminated in the Zohar (The Book of Splendor,) an enormous and multi-layered commentary on the Tanach, The Five Books of Moses. Most of the Zohar was written in the thirteenth century by Moisés de León, a Spanish Jew who purported to have translated the work from ancient Aramaic.

Roughly fifty years after the expulsion of the Jews from Spain in 1492, in Safed, Eretz Yisroel, Rabbi Yitzhak Luria, also known by his acronym HaAri orThe Lion, revolutionized the Kabbalistic understanding of the creation of material world, the nature of evil, the ability of man to repair the world, exile, redemption, the Messiah and also the relationships among these themes. Luria did not write down his ideas, he stated them. Chaim Vital, was the most important transcriber of Luria’s Kabbalistic talks, but others also took notes, and the emphasis put on each of Luria’s central ideas varies greatly among them.

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Comenzando a fines del siglo doce en Provenza, Navarra, España y un poco más tarde en Castilia, el sistema de pensamiento visionario, La Cábala (La tradición recibida) fue concibida , debatida y casi siembre ocultada. Por el estudio del Sefer Bahir , Sefer Yetsirá (el Libro de Esplendor)  y muchos otros tratados, esos cabalistas tempranos comentaban sobre las características de Dios, la creación y el cosmos. Estas especulaciones colminaron en El Zohar (El Libro de Esplendor,) un enorme y de multilayer comentario sobre el Tanach, los cinco libros de Moisés. En gran parte, El Zohar fue escrito por Moisés de León, un judío español.

En Sefat, Eretz Yisrael, unos cinquenta años después de la expulsión de los judíos de Espańa en 1492, el Rabino Yitzhak Luria, concocido también por su acrónimo HaAri, o el León, revolucionó el entendimiento cabalístico de la creación del mundo material, la naturaleza del mal, el remeniendo del mundo, el exilio, la redención, el Mesías y la relación entre ellos. Luria no escribió sobre sus conceptos.us estudiantes, Chaim Vital, en particular, transcribieron sus charlas. Por eso, hay variantes en el enfoque sobre unas de sus ideas centrales.

 

Steve Sadow

 

 

LA CABALA EN D. F. por Steve Sadow

LA CABALA EN D. F.

Por Steve Sadow

–México, D.F. es una ciudad religiosa y espiritual. Aquí pasan cosas que no son del todo entendible racionalmente–me decían unos amigos judío-mexicanos cuando tomábamos cerveza una noche en un café de la Colonia Polanco. “Entonces los judíos en su mayoría también somos creyentes, algunos hasta místicos”, agregó un compañero de origen argentino.  Ahora los entiendo.

Cuatro años antes, yo había presentado mi antología de “Literatura y cultura judío-latinoamericanas contemporáneas” en la Cafebrería-El Péndulo, una librería espectacular visualmente y amplísima en el rango de sus ofertas. Como es de costumbre allí, después de hablar yo, había un panel de expertos que comentan (casi siempre en un modo muy favorable) al contenido y calidad del libro. En el panel ése, participaron tres miembros de la flor y nata de la intelectualidad mexicano –judía: la novelista y fotógrafa Ivonne Saed, el periodista José Gordon y la novelista, poeta y experta del misticismo Angelina Muñiz-Huberman. Nos escucharon noventa asistentes.

Para la noche siguiente, Angelina nos invitó a mi esposa Norma y a mí a cenar en su casa Ella vive con su marido el físico Alberto Huberman en un apartamento sobre un callejón sin salida en la Colonia Insurgentes no tan lejos de Universidad Nacional Autónoma Mexicana (UNAM) donde los dos son profesores. Al lado de su edificio, hay un convento.

Los taxistas no conocen la calle. Por esa razón, Angelina le da a cada visitante instrucciones precisas y detalladas con muchos puntos de referencia. Durante el viaje, yo me concentraba tanto de instruir al taxista—pase al Centro Atlético, doble a la derecho después de . . .–que no pensaba en otra cosa. Al llegar le di una propina al taxista y accidentalmente dejé mi cámara en el asiento trasero Me di cuenta inmediatamente de mi error, pero estuvo demasiado tarde; el taxi había desaparecido en el tremendo tráfico de D.F. Me sentía mal, pero qué hacer.

Por una hora y media, Norma y yo nos divertíamos mucho con los Angelina y Alberto. Charlamos de todo:  la política, nuestros hijos y algo de la cábala sobre la cual Angelina es experta. La comida fue excelente. Antes de las nueve y media, escuchamos un golpeteo a la puerta. Con un poco de aprehensión Alberto abrió la puerta de par en par. ¡Era el taxista y tenía en las manos mi cámara! Tratamos de darle una propina grande, pero el hombre no quiso aceptarla. Dejando la cámara con Alberto, salió diciendo, “Que Dios los bendiga”. Angelina exclamó, “¡Una cosa semejante nunca ocurre en México!” Más, tarde Norma y yo regresamos al hotel sin problema. Ese taxista conoció el lugar.

Cuatro años más tarde, volví a D.F y a la Cafebrería -El Péndulo; viajé solo esa vez. Vine para presentar los catorce libros de artista que habíamos armado en Buenos Aires unos colegas y yo.[i]  Después de disertar yo, cinco poetas judío-mexicanas—entre ellas, Angelina, Becky Rubenstein, Jenny Asse Chayo— leyeron de sus poemarios.   Nos escucharon a eso de cien personas.

Para la noche siguiente, Angelina me invitó a cenar en su un apartamento sobre un callejón sin salida en la Colonia Insurgentes no tan lejos de UNAM donde es profesora. Al lado de su edificio, hay un convento’

Los taxistas ya no conocen la calle. Durante el viaje, yo me concentraba tanto darle instrucciones al taxista—“pase al Centro Atlético, doble a la derecha después de…–que no pensaba en otra cosa. Al llegar le di una propina al taxista y accidentalmente dejé en el asiento trasero el catálogo de los libros de artista que iba a regalarle a Angelina. Me di cuenta inmediatamente de mi error, pero estuvo demasiado tarde; el taxi había desaparecido en el tremendo tráfico de D.F. Me sentía mal, pero qué hacer.

Por casi dos horas, Angelina y yo charlamos. Nos discutimos el misticismo hispano-hebreo, la literatura comparada y las actitudes de nuestros estudiantes. La comida fue excelente. Se hizo tarde y nos despedimos. Regresé al hotel sin problema. ¡Ese taxista conoció el lugar!

A mi entrada al Hotel Obelisk, la recepcionista me comentó, “Hay un libro aquí para usted, señor Sadow.  Un taxista se lo dejó”. Fue el catálogo. “¡Una cosa semejante nunca ocurre en México!”, insistió la recepcionista.  ¡Pero a mí, sí— dos veces!

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[i] Los libros de artista son libros armados por artistas plásticos. Cada uno es único. Es una forma de arte iniciada en la Edad Media, desarrollado por William Blake y luego por los surrealistas. En este caso, los libros miden 28 cm. de altura y 14 cm. de anchura. Cada uno incluye un poema de un diferente poeta judío-latinoamericano, la traducción del poema al inglés y también una obra de arte inspirada por el poema hecha por un artista plástico judío-latino-americano.

 

 

Susana Grimberg — Poeta y novelista judío-argentina/Argentine-Jewish poet and novelist — “Eva”/”Eve”

Susana Grimberg es poeta, cuentista, novelista, psicoanalista y comentarista social destacada argentina. En su poesía, los silencios pueden ser tan importantes como las palabras.

Susana Grimberg is a renowned Argentine poet, short-story writer, psychoanalyst, and commentator on social issues. In her poetry, the silences can be as important as the words.

A translation of this poem into English by J. Kates and Stephen A. Sadow follows the original. Please scroll down.

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Eva

Me duele el amor en todo mi cuerpo.

Jorge Luis Borges

 

Una mujer.

sueño de Adán,

dejó en él una herida.

 

Ella fue el corte,

él la cortejará.

 

Una mujer parte

de él.

 

El hombre la buscará.

Siempre.

 

Nunca sabrán dónde están.

 

Ella lo deseará

y se perderá

con él.

 

Él se perderà

en ella.

 

Una mujer ha dormido la noche clara.

Despierta el cuerpo del otro cuerpo.

 

Respira su deseo el otro ardor insomne

mueve su deseo el otro ardor despierto.

 

Duerme el día en la noche.

¿A qué hora asoma su rostro el sol.

 

Levanta sus pasos por los pasillos de arcilla.

Se escucha, se agita, recorre silencio, sorpresa.

 

Vuelve a sí,

lo arranca del sueño

 

para asomarse a sus ser,

en el instante

cavado en el vacío.

 

Un silbido

se desliza.

se arrastra,

se levanta.

 

Una forma erguida entre los árboles.

 

Serpiente.

 

Susurra tienta acaricia.

 

Fascina.

 

Es solo un silbido.

Largo.

Suspendido en el aire.

 

Seduce.

 

Ella quiere rozarlo.

 

Desnudez.

 

Desliz de la mirada.

 

Palabras deseantes de saber de un deseo más cerca que la piel.

 

Las palabras son el otro.

 

El otro seduce,

levanta,

hipnotiza.

 

El silbido es ese otro.

 

El otro:

la occasión.

 

Ella quiere saber

saber del licor del cuerpo de Adán

saber del sabor

saber de la passion

saber del deseo.

 

Nunca se sabe del goce del otro

se lo sabe,

se lo saborea.

 

La mujer que de mí arrancaste

me tentó, dijo él.

El fruto prohibido (para el hombre),

fue apetecible a mis ojos, dijo ella.

 

Lo prohibido,

saber por fuera del silencio.

 

La vergüenza

vistió sus cuerpos.

Insinuantes hojas de parra,

provocan a la mirada.

 

Inventaron el disfraz, el obstáculo.

la seducción.

Jugando a los escondidas

dejaron los jardines de la infinitud.

 

Imaginaron una espada

para lucir de tranquera.

Fulgor de metal.

Encandilados, sin retorno.

Exilados de la ignorancia dulce.

 

Elegir.

Elegir errar,

errar,

por siempre errar.

 

Saber del saber,

amarga dulzura de la curiosidad.

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EVE

Me duele el amor en todo mi cuerpo.

Jorge Luis Borges

 

A woman,

Adam’s dream

left him cut open.

 

She was the wound,

he will woo her.

 

A woman, part

of him.

The man will seek her.

Always.

 

They will never know where they are.

 

She will desire him.

and will lose herself

with him.

 

He will lose himself

in her.

 

A woman has slept through the cloudless night.

The body awakens from the other body.

 

One of them, burning and sleepless, breathes her desire

The other, burning and wakeful, spurs his desire.

 

He sleeps through the day instead of the night.

What time does the Sun show its face?

 

She paces along the clay paths.

She listens, she frets, crosses silence, surprise.

 

She returns to herself,

she pulls him from his sleep

 

to show herself to his being,

at that moment

dug into the emptiness.

A hiss

slides itself,

drags itself,

arises.

 

A standing form among the trees.

 

Serpent.

 

Whispers tempts caresses.

 

Fascinates.

 

It is only a hiss.

Long.

Suspended in the air.

 

Seduces.

 

She wants to stroke him.

 

Naked.

 

A chance look.

 

Words that desire to know of a desire closer than skin.

 

The words are the other.

 

The other seduces.

rises,

hypnotizes.

 

The hiss is that other.

 

The other:

the occasion.

 

She wants to know

know the liquor of Adam’s body

know the taste

know the passion

know the desire.

 

The other’s pleasure is unknowable

known,

savored.

 

The woman whom thou hast drawn from my body

tempted me, he said.

The fruit forbidden (to the man)

was pleasing to my sight, she said.

 

The forbidden:

to know beyond the silence.

 

Shame

clothed their bodies.

Insinuating vine leaves,

keep catching the eye.

 

They contrived disguise, obstacle,

seduction.

Playing hide-and-seek

they left behind the gardens of the immeasurable.

 

They imagined a sword

to adorn the gate.

Brilliant metal.

Dazzling, without return.

Exiles from sweet ignorance.

 

To choose.

To choose to err.

to err,

to err forever.

 

To know the knowledge,

the bitter sweetness of curiosity.

Juana García Abás — Poeta judio-cubana y cabalista/Jewish-Cuban and Kabbalistic Poet

La poeta judía-cubana Juana García Abás nació en La Habana en1950. Sus padres fueron de ascendencia sefardita de las Islas Canarias, Ha trabajado como periodista, dramaturga, guionista, crítica de arte y es una especialista en los medios masivos. Estudió el escribir de la poesía con José Lezama Lima, Cintio Vitier y Roque Dalton. Luego, llegó a ser una socia de la prestigiosa Unión Cubana de Escritores. En 2006, fue otorgada el Premio Nacional de Poesía “Nicolás Guillén,” uno de los honores literarios cubanos más importantes por su colección Circonloquio.

En la colección Sacred Archeology/Arqueología Sagrada, sus poemas están infundidos con la Cábala.

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The Cuban-Jewish poet Juana García Abás was born in Havana in 1950. Her parents were descended from Sephardic Jews on the Canary Islands. She has worked as a journalist, playwright, screenwriter and art critic and is a specialist in mass media She studied poetry writing with world-renowned Cuban writers José Lezama Lima, Cintio Vitier and Roque Dalton. Some years later, she became a member of the prestigious Unión Cubana de Escritores (Cuban Writers Union.) In 2006, she was awarded the Premio Nacional de Poesía “Nicolás Guillén,” (The “Nicolás Guillén,” National Poetry Prize, one of Cuba’s most important literary honors for her book length collection Circonloquio (Circumlocution.)

In the collection Sacred Archeology/Arqueología Sagrada, her poems are infused with the Kabbalah.

 KINDLE BOOK

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MÍSTICA

Ando extraviada: estoy en todas partes.

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THE MYSTIC WOMAN

I walk along lost: I am everywhere.

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ESTACIONES DEL EYN-SOF

I’m nobody—Who are you?

Are you nobody too?

EMILY DICKINSON

 

Hay un orden proscrito que se exilia

en los desastres de lo manifiesto,

cuando lo esotérico se confina distanciado de ti,

décima sefirá—y hasta de sí—, en lo finito;

allí algo mío se exime de mí, y aun de ti—que eres yo.

Somos lo enajenado en la rueca de los expuesto,

donde toda esta plenitud pareciera lo más abarcador

siendo abarcada, y se limita en esta totalidad

alienada de sí.

Algo ni mío ni tuyo colapsa en mis perfiles:

lo distanciado de lo no manifiesto

expulsado de sí mismo en lo finito,

–sin contar contigo ni conmigo–,

se escurre por los nichos de las uras del alma

–que de tan abarcados parecieran lo más abarcador.

Somos lo toral que se desnuda

porque algo mío se excluye de mí, décima sefirá:

ya al final de todo—extrañado aun de ti,

que también eres yo

lo nunca redimido que se exilia

de sí, de ti, de mí: del todo.

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STATIONS OF THE AYN-S0F

I’m nobody—Who are you?

Are you nobody too?

EMILY DICKINSON

 

There is a proscribed command that goes into exile

in the disasters of the manifest, when the esoteric keeps itself distanced from you,

tenth Sephirah—even from itself—, in the infinite;

there, something of mine frees me from myself, even from you—who is I.

We are the alienated in the spinning wheel of the exposed,

where all this plenitude might seem all-encompassing

being embraced, and it limits itself in that totality

alienated from itself.

Something not mine nor yours collapses into my profiles:

the distanced from the not manifest,

expelled from itself in the infinite,

— without relying on you or me —,

that slips into boreholes made by the tapeworm of the soul

–that so well embraced, they seemed the most encompassing.

We are the all that undresses

because something mine is excluded from me, tenth Sephirah:

already at the end of everything—even missing you,

who also is me

the never redeemed who is exiled

from him, from you, from me: from everything.

 

Translations by Stephen A. Sadow and J. Kates

 

 

 

 

 

“Con-textos” Notes on the Art Show in Havana/Notas sobre la muestra de arte en La Habana

 

The exhibition “Con-textos” took place in the Servando Cabrera Gallery in Havana. It was supported by the Argentine Embassy in Cuba and the Government of Cuba. As far as we can ascertain, this show is the first time that works of art and creative commentaries, inspired by each work have been shown together.

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Nora Seilicovich, was born in Buenos Aires, Argentina. She graduated as an architect at the University of Buenos Aires, where she studied Drawing, Painting and Engraving.Since 1980 she has held exhibitions and art showrooms, both individual and collectively, in museums, centers and cultural places in Argentina and abroad. Several works belong to private collections in Argentina, Brazil, Mexico, Spain, Italy, Great Britain, Cuba and USA.

Colors and movement are shown in all of her works. Using digital elements is part of the process in which the artist manages to make her characters come alive, through graphic art tools that allow the interaction with objects and places. The choice and combination of techniques are central to Nora Silicosis’s creations. Nora returns to her unique characters and reorients them. She inserts them into situations that are not expected by spectators and by themselves. Nora’s creatures inhabit complex combinations of time and places.

 

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La muestra “Con-textos” tuvo lugar en la galería Servando Cabrera en La Habana. Fue patrocinada por la Embajada Argentina y el Gobierno Cubano.Que sepamos es la primera vez que se ha combinado arte y comentarios creativos, inspirados por cada obra.

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Nora Seilicovich, nació en la ciudad de Buenos Aires, Argentina. Se graduó como arquitecta en la Universidad de Buenos Aires. Cursó estudios de Dibujo, Pintura y Grabado. Desde 1980 realiza exposiciones y muestras, tanto individuales como colectivas, en museos, casas y espacios culturales en Argentina y en el exterior. Varias de las obras pertenecen a colecciones privadas en  Argentina, Brasil, México, España, Italia, Gran Bretaña, Cuba y EEUU.

Los colores y el movimiento se hacen presentes en cada uno de sus trabajos. El encuentro con lo digital es parte del proceso en el que la artista logra que sus personajes cobren vida, a través de herramientas gráficas que permiten la interacción con objetos y lugares. Elección y combinación de técnicas son creación propia de Nora Seilicovich. Nora retoma sus característicos personajes y los re-orienta. Los inserta en situaciones poco esperadas por espectador y por ellos mismos…Los seres de Nora habitan complejas combinaciones e épocas y lugares.

Perla Bajder — Artista visual y poeta judío-argentina/Argentine-Jewish artist and poet

Perla Bajder es licenciada en las artes visuales y es especialista en la administración cultural.  Estudió en la Escuela Nacional de Bellas Artes y la Universidad de Barcelona. Exhibió su obra y dio clases en órdoba, Mendoza, Río Negro (Argentina), Barcelona, Biesko Biala, Krackow and Torun (Polonia), Boston, Washington, D.C. (USA), Cappadocia (Turquía), Edinborough, Essex (Reino Unido), Florencia, Urbino (Itaia), Kazakhstan México D.F., La Havana, Quito, Santiago Transylvania (Romania), Y Vilnius (Lituania). Museos en muchos es esos lugares guardan sus obras.

Perla Badjer earned a degree in visual arts and is a specialist in  cultural administration. She studied at the National Schools of Fine Arts and at the

University of Barcelona. She exhibited her work and gave classes in Córdoba, Mendoza, Río Negro (Argentina), Barcelona, Biesko Biala, Krackow and Torun (Poland), Boston, Washington, D.C. (USA), Cappadocia (Turkey), Edinborough, Essex (United Kingdom), Florencia, Urbino (Italy), Kazakhstan México City., Havana, Quito, Santiago (Chile), Transylvania (Romania), Y Vilnius (Lithuania). Museums in many of these places show her Works.

 

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La Casa de los Lápices/The House of the Pencils

Imágenes y Palabras/Images and Words (in Spanish)

La Casa de los Lápices

No son los vientos sino las velas las que conducen el viaje.

Imaginé viajábamos en tren con gente sencilla

que disfrutábamos la exuberancia del paisaje

comentábamos la obra de Daumier: “Vagón de tercera clase”

y finalmente llegábamos a la Casa de los Lápices

bautizada así por los vecinos

Imaginé a la luna entre los pinos

a los afinados grillos como señal de alegría

yo preparaba la cena

tu buscabas una flor para la mesa

veíamos “El Lado Oscuro del Corazón”

y junto con BenedeJ conversábamos hasta el amanecer

de poesía.

Nos despertábamos con los pájaros

y el concierto de las cigarras en el tórrido día

el aroma de lavandas

rosas

jazmines

azahares

descubríamos en mares teñidos de verdes terrosos

azulados plateados y rojizos anaranjados

todo el mundo del color

que visible allí estaba.

Entonces decías:

-Oh Dulcinea ya es tiempo que los ojos de tu grandeza miren a éste

tu cautivo caballero-

Te revelaba mi duda:

– Acaso es anhelo, sueño o sólo una ilusión por el reflejo de la luna-?

-¡Que mi amor es de locura!-(esto no lo dice el Quijote pero se intuye)

Y nos abrazábamos entre risas y lágrimas

para volver sobre las huellas de nuestros cuerpos en las sábanas Dbias

todavía

y tus caricias encendían mis senidos

entonces imaginé el olor a Tierra húmeda y a las primeras gotas

que amenazaban la llegada de la lluvia.

El regreso también lo imaginé

al paisaje infinito en movimiento

vendedores ambulantes que iban y venían

campos secos quemados por el sol

la humareda ensuciando el atardecer

el aire viciado de la ciudad

y a nosotros

sobre todo nosotros

en medio de una muchedumbre ciega

concebíamos en silencio nuestra próxima aventura.

No imaginé (lo supe al azar)

que otros amores tenías

y las palabras, las mágicas que misteriosamente

habitaron mi piel

se desmoronaron en cáscaras vacías

hojarasca que sopló el espíritu del viento donde quería

Solo quedaron las otras

las que amor duradero no prometan.

Imaginé otro lugar con olor a tierra húmeda

que anunciaba en el aire

la inminencia de la lluvia.

 

  Art and artshowsPoetry   3 Minutes

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STOP 2017

STOP 2018 Participant Flyer

The S.T.OP. program teaches middle school students, in the Shrewsbury, Mass. area, how to respond to prejudice and bullying. The classes take place in Jewish, Muslim, Protestant, Hindu and Catholic houses of worship as well as the Shrewsbury, Massachusetts Public Library.

Badiaa Begag, Sabina Terredes, Veronique Orcel and I are the directors of the 2018 program.

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El programa  S.T.OP. enseña a estudiantes de 11 a 13 años cómo responder al prejuicio y al bullying. Las clases tienen lugar en casas de Dios judíos, musulmanes, protestantes, católicos e hindúes y la Biblioteca Pública de Shewsbury, Massachusetts.

Badiaa Begag, Sabina Terredes, Veronique Orcel y yo somos los directores del programa de 2018.

 

20170302_184333.jpg
Chatting with the organist at Trinity Congregational Church, Northborough, Massachusetts, 2017 Charlando con el organista en Trinity Congregational Church, Northborough, Massachusetts, 2017

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IMG_1029.JPG
A class at the Worcester Islamic Center, Worcester, Massachusetts, 2017.                                         Una clase en el Centro Islámico de Worcester, Worcester, Massachusetts, 2017.

STOP 2016-3Title.jpg

A “hands-on” activity. Una actividad “práctica”.