Rosa Nissán — Novelista judío-mexicana/ Mexican Jewish Novelist — “Novia que te vea” – fragmentos de la novela/ “Like a Bride” – portions of the novel

64959781_2261814530799521_22957300276789248_n
Rosa Nissán

Rosa Nissán Rovero nace en la Ciudad de México. Obtiene el título de periodista en la Universidad Femenina en 1957. Ha publicado: 1992 Novia que te Vea (también llevada al cine en 1999 y para la que participó como guionista), 1997 Tierras Prometidas, 1999 Hisho que te Nazca, 1999 No sólo para dormir es la noche (Cuentos), 2000. Like a Bride. Like a Mother, Traducción al inglés en un sólo tomo de Novia que te vea e Hisho que te Nazca, 2002, Los viajes de mi cuerpo, 2003 Horizontes sagrados, 2016 Trrri biutiful leidis y en 2019 Cuántas Rosas hay en un rosal, libro Autobiográfico.

Durante 20 años formó parte activa en el taller literario de Elena Poniatowska. A partir de 1997 imparte talleres literarios, y diversos talleres de autobiografía novelada.

Su obra es parte de trabajos internacionales sobre literatura y otros temas (Estados Unidos, España, Francia, Alemania, Canadá) y son parte del material obligatorio en cursos de diferentes universidades del mundo.

En 1993. recibió el Heraldo al mejor guión cinematográfico y el Ariel al mejor guión cinematográfico por su trabajo en Novia que te vea. En 1994 la Asociación de Periodistas y Escritores Israelitas de México le otorgan el Ariel León Dultzin,  En 2002, la Academia Nacional de la Mujer de la Sociedad Mexicana de Geografía y Estadística la distinguió con el título de Maestra Emérita de México. .En 2005, recibió el Premio Coatlicue, otorgado por el Colegio de Mujeres en la Música. En este mismo año, la Comunidad Sefaradí y la Federación Sefaradí Latinoamericana le otorgaron el reconocimiento especial Algo de lo nuestro, por su trayectoria literaria.

_________________________________________________________________

Rosa Nissán Rovero was born in Mexico City. She received her certification as a journalist in the Universidad Feminina,  She has published: 1992, Novia que te vea (also made into a movie in 1999, and for which she acted as the screenwriter, 1997 Tierras Prometidas, 1999 Hisho que te Nazca, 1999 No sólo para dormir es la noche (Short-stories), 2000 Like a Bride. Like a Mothertranslation into English in one volume of Novia que te vea and Hisho que te Nazca, 2002, Los viajes de mi cuerpo, 2003 Horizontes sagrados, 2016 Trrri biutiful leidis y en 2019, Cuántas Rosas hay en un rosal, an autobiography.

For twenty years, she was an active part of  the literary workshop of Elena Poniatowska. Since 1997, she has given literary workshops and and varied workshops about the autobiographical novel.

Her work forms part of international works about literature and other themes (United States , Spain, France, Germany and  Canadá) and is required reading in courses in many world universities.

In 1994, Nissán received the Herald and Ariel prizes for the best cinematic script for her work on Novia que te vea. In 1994, the Association of Jewish Journalists awarded her the Ariel León Dultzin Prize. In 2002, the National Academy of Women of the Mexican Society of Geography and Statistics awarded her the title of the Emérita Teacher of Mexico. In 2003, she received the Coatlicue Prize from the Women’s College of Music. I the same year, The Sephardic Community and the Latin American Sephardic Federation awarded her a special recognition: “Something of Ours,” for her literary trajectory.

___________________________________________

NoviaCover

_______________________________

La novela, autobiográfica en parte trata una tensión generacional entre unos padres de una familia sefardí en Ciudad México y su hija. Para los padres, inmigrantes de Turquía, es de sumamente importancia que su hija se case joven y les dé nietos masculinos. Oshinica, la heroína y narradora nacida en México, tiene otras ideas.   — Cuando hablan los padres de Oshinica, palabras de ladino aparecen en su español.

 

_________________________________

“Novia que te vea”

fragmentos de la novela

Este domingo Becky y yo fuimos al Paso de Chapultepec, dicen que las que van se queman. De todas maneras fuimos, Y nos fue a todo dar, Andábamos en su VW azulito, paseando, mirando, riendo, Nos paramos en la glorieta de las ranitas a platicar con unos amigos de Becky; nos invitaron a cenar en un lugar maravilloso; El Chardas, donde toca el violín Elías Briskin. Yo estaba chiveadísima  por que son muy grandes; Jack, un médico francés, que apenas llegó a México, es primo del doctor Maya, tan famoso; nos contó que ejercer aquí, tiene que revalidar su título y presentar exámenes. Mientras en sociedad con su primo, van a abrir una clínica de análisis clínicos.

–¿No sabes de una muchacha paisana que quiera ser secretaria?, me preguntó.

–No, pero si sé, te aviso. Yo quiero trabajar, y apenitas me salió la voz, pero no soy secretaria, aunque sí sé taquigrafía y mecanografía.

–Vente al laboratorio.

–No creo poder.

–Prueba…

–Voy a pedir permiso de mi mamá.

–¿Te hablo por teléfono para que avises? Abrimos en dos semanas. Estamos en Insurgentes casi frente a Sears.

Cuando le conté a mi mamá se puso feliz.

–Ya vez siquiera que estudiaste taquigrafía y mecanografía, ¿cuálo no queremos los padres para nuestros hishos? La madre es una señora de lo mejor, ya estuve hablando francés con ella, salimos parientes, una prima de Estambul es su sobrinica.

Ora se puso bien contenta con mi mamá.

No, ya son muchos líos en mi casa, mamá se puso como loca, suena el teléfono y cuelgan, me siento con mis cuadritos y pongo el rojo y suena otra vez, contesta mi mamá y cuelgan; dejo mi estambre y contesto. Lalo me dice: “Quiero verte, mi vida, voy a hacer mucho dinero para ti”. Mi mamá agarró la bocina y sin más le echó de gritos; le dijo que me deje en paz, que si no entiende español.

Ya no quiere dejarme salir con mis amigas, ni contestar el teléfono; dice que si lo veo, me saca de la escuela y de todo.

Hablé con Lalo y aunque se puso tristísimo, ya no lo voy a ver. ¿Qué quiere que haga? No puedo.

________________________________________

¡En que laboratorio tan elegante voy a trabajar!, la sala de espera tiene unas cortinas de manta blanca con rombos de colores pintados a mano; nunca he visto nada parecido; cuando me case quisiera tener unas así. No me canso de verlas.

Entrando está un escritorio reluciente para la secre: Yo. La máquina de escribir está fija y también puedo esconderla dando la vuelta, y queda libre la cubierta de la mesa. Estoy contenta de tener dónde guardar mi diario, las tarjetas de Lalo y las cartas de Frida, y que mi mamá no pueda esculcarme: es la primera vez en mi vida que tengo un lugarcito donde nadie puedo entrar, porque ella y su limpieza llegan a todos los rincones de la casa.

Detrás de mí, está el despacho de Jack, lleno de libros maravillosos y de muchas revistas de medicina, que son fáciles a entender. En el cubículo que está junto, recibimos a los que viene a sacar sangre y una plancha para tomas vaginales, luego está lo que propiamente es le laboratorio: microscopios, mesas de trabajo, frigeradores, centrífugas, pipetas, matraces, tubos de ensayo, probetas, al un recinto pequeño, donde se hacen los análisis de orina y excremento, cultivos y parasitoscópicos.

El lunes viene a quedarse de planta Rita, la joven que el otro día se encerró con Jack en su despacho. Creía que era su novia. Ella va a ser la química farmacobióloga responsable; tiene una trenza pelirroja muy muy grande, su cuerpo es largo y estirado y camina muy rápido se ve linda con su bata blanca.

Rita y yo recibimos nuestros primeros pacientes; me puse mi bata y mi mejor sonrisa y con un miedo espantoso, les abrí la puerta y me senté en mi escritorio  para atenderlos; me enseñaron su receta, busqué el listo de precios en la lista de precios, saqué mi libreta de recibos y les pregunté y les pregunté: ¿cuánto van a dar a cuenta? Y los pasé a la sala de espera a que admiraran, como yo, las cortinas: le llevé a Rita la receta, preparó lo necesario y los hizo pasar dándoles instrucciones levantarse la manga para una toma de sangre.

Me quedé con ellos; no es cosa de salirse después de esperar este momento durante dos largas semanas. Me fascina la seguridad de Rita. No me canso de verla trabajar, asomarse al microscopio, entusiasmarse con lo que ve adentro, y llamarme para que yo también vea como son los glóbulos rojos, los blancos.

—————————————————————————-

[Cumplí] un mes trabajando y he aprendido muchas cosas; ahora cuando me llaman por teléfono para pedir instrucciones de cómo presentarse a los exámenes, las doy como si nada, como se llevara años en esto; si alguna mujer viene a un estudio vaginal, entro con ella y le digo muy amable y muy seria que se suba la plancha y se quite sus chones, con; con esta bata he de parecer enfermera porque me obedecen. A mí me daría una pena horrible que me acostaran así, es más, no me dejaré nunca; es una posición humillante, de desventaja junto al doctor y enfermeras, uno medio desnudo y ellos muy arregladitos.

Si no hay mucho trabajo de escritorio me voy volada a ver cómo trabaja Rita; de tantas análisis de orina que he visto ya sé cómo se hacen.

_________________

En la Femenina tienen la carrera de Laboratorista; el horario es en la tarde y son tres años.

–Búscate una amiga medio tiempo, y te metes a estudiar; sólo que vas a compartir tu sueldo con ella – me dijo Jack.

¡Qué bruto! ¡Qué cuate!, voy a ver quién me quiere trabajar aquí; quisiera abrazarlo y besarlo; las clases comienzan en dos semanas; no sé si voy a conseguir a alguien; ¿quién no va a querer un trabajo tan bonito? Lo gordo es cómo decirle a mis papás lo de una nueva carrera, bueno. . .más bien a mi mamá.

¡Laboratorista? Dios mío, esta niña nunca va a acabar!, estás loca?, ¿para qué quieres y esto agora! Estaba yo amán amán para que acabaras, ¡qué no va ver fin para esta desgraciada escuela?, no te basta con el mugroso título de periodista. ¡Dime por favor!, ¿para qué lo quieres, para colgar en el excusado?, para esto te va a servir; estás atavanada, a ver, ¿quién de sus amigas hace lo que tú? Dori ni terminó nada; se casó. Ni siquiera tiene un título; está feliz; el otro día la vi con su niña, me dio mil modos de alegría; está lindísima la niñita. Y tú, cuando gracias a Dios ya terminaste y eres periodista titulada y que tu papá te pagó tus estudios, se te ocurre otra carrera. Y cuándo vamos a descansar un poco para decir nuestra hija, sosdé ya gana su dinerito, ¡no!, apenas dos meses de sueldo y ya inventas algo nuevo, y sales con que quieres ser química. ¡Dios mío! ¿Por qué mos diste una hija sabia?, ¿por qué?, ande le afitan tantos estudios. ¿Y tú, Shamuel de qué estás tan calladico?, ¿por qué no le dices lo que me dishiste anoche?, ¿por qué me dejas siempre con el paquete?

Lo volteo a ver y me doy cuenta de que está de acuerdo.

¿Por qué me darán ganas de estudiar?, ¿y si acabé una cosa, no me conformo ya?

Me he estado acordando de Alicia, la que estudiaba periodismo, y eso que era abuelita. ¿Y si me caso y mi marido no me deja estudiar como a ella?  ¿Encontraré un hombre que no me considere loca si ya casada quiero estudiar?

_____________________________________________

Cuando llegó mi papá de la tienda, dijo que Lalo entró a hablar con él, le dijo que si no se casa conmigo se va a matar y me va a matar a mí. Mi papá se puso furioso y le dijo: “Si quieres mátate tú”. Y ahora Lalo está loco, que cómo me va a dejar casar con ese trastornado.

Lalo, pobrecito de ti. Me da pena que mi familia le haga desprecios. Ya verás, te vas a superar y nadie se atreverá a hacértelos más. Y me voy a arrepentir de no haber tenido la fuerza para casarme contigo.

______________________________________________

Caminaba yo por el Parque México y me chiflaron muy insistentemente; vi a un muchacho guapísimo con suéter rojo, en un carrazo; ¡Era Lalo, qué bruto!, se parece a James Dean; cómo ha cambiado en estos tres meses que no nos hemos visto!; como siempre me cerró el ojo, se bajó de su coche último modelo y me acompañó hasta el laboratorio. Dijo que me ama, que no puede vivir sin mí.

–Cásate conmigo, te juro que no te vas a arrepentir, voy a hacerte feliz.

–Todavía no quiero, ya aprendí muchas cosas. Estoy estudiando ara laboratorista; pronto dejaré de ser secretaria; un día haré los análisis yo sola.

–¡Cásate conmigo y sigues estudiando!

Me quedé viendo con la boca y los ojos abiertos.

–De veras no te importaría que siguiera estudiando, ¿de veras?

–¿Por qué habría de importarme?

–¡No puede ser!, me estás vacilando, o como dicen los amigos de mi mamá: “Te dicen que sí, y cuando de casas no te dejan. A ver, si no te parece, ¿qué haces?” ¡Mentiroso!, eso es lo que eres, ya es hora que entro a trabajar, al rato te hablo. ¡Ah!, oye, ¡qué guapo que eres en ese suéter!, “es nuevo?

–¡No!, no puede ser, lo amo, lo adoro. Me ama. No sé qué me pasa; no puedo siquiera estar sentada en mi escritorio. ¡Claro que me caso!, pero ¡qué guapo estaba Lalo!, y después de tanto tiempo sin verlo, siento que lo quiero más.

_________________________________

Editado de: Rosa Nissán. Novia que te vea. México: Editorial Planeta Mexicana, 1992, pp. 147-154.

________________________________________________________________

BrideCover

___________________________________

The novela, autobiographical in parte, deals with generational tension between the parents of a Sephardic family in Mexico City and their daughter. For the parents, immigrants from Turkey, it is of extreme importance that their daughter marry young and “give them” grandchildren. Oshinica, the heroine and narrator, born in Mexico, has other ideas. — When Oshinica’s parents speak, they use words from Ladino in their conversations.

____________________________________

“Like a Bride”

 portions of the novel

This past Sunday, Becky and I went to Chapultepec Park. They say you can really get sunburned there. We went anyway. And we had a great time. We went in her blue VW, drove around, looked at everyone, laughed and parked at a kiosk in order to talk to some friends of hers. They invited us to a marvelous place called Las Chardas, where the musician Elías Briskin plays the violin. I was avoiding them like the plague because they were all older: Jack, a French doctor who has just arrived in Mexico is a cousin of Dr. Maya, who is very famous. He explained to us that in order to practice in Mexico, he has to revalidate his title and take some exams. In the meantime, he and his cousin are going to open up a laboratory for clinical analysis.

“Do you know any young person who might like to work as a secretary?’ he asked.

“No, I’ll let you know if I hear of someone. But I would like to work,” my voice was barely audible, “and I know dictation and typing.”

“Come by the laboratory.”

“I doubt if I’ll be able to.”

“Give it a try.”

“I’m going to ask my mother for permission.”

“I’ll give you a call and you can let me know. We open in two weeks. We’re on Insurgentes Street, in front of Sears.”

When I told my mother, she was happy.

“Don’t you see, you didn’t even finish dictation and typing, and who says we parents don’t know what’s best for our children? The new owner’s mother is a cultured person; I’ve already been talking to her in French, and we discovered that we’re related; a cousin of mine from Istanbul is her niece.”

Now my mother was really beaming.

No doubt about it, conflict rules in my house. My mom is going crazy. The telephone rings and then they hang up. I’m here with my knitting, working on red squares this time, and the phone rings again. My mom answers, but they hang up again. The next time, I put down my knitting and answer the phone.

“I want to see you,” said Lalo, “I need to see you, honey. I’m going to make a pile of money for you.”

My mom grabs the receiver from me and starts yelling at him, telling him to leave me alone and that he doesn’t understand Spanish. She doesn’t want to let me go out with my girlfriends or answer the telephone; and she says that if she sees me with him she’ll take me out of school and make life hard on me. I spoke with Lalo, and even though he was sad, I won’t be seeing him anymore. What am I supposed to do? This is too much!

______________________________________________

What a luxurious laboratory! The waiting room has some beautiful curtains with colorful designs on them. I’ve never seen anything like them. When I get married, I want to have the same thing. As you enter, there’s a new shiny desk for the secretary: that’s me. The typewriter can be stored away underneath the top of the desk. I’m happy to have a place to put my diary, Lalo’s cards, and Frida’s letters. Finally, my mom can’t go through my personal things. This is the first time in my life that I’ve had a little secret place where I can hide my things because my mom’s mania for cleaning reaches every corner of the house.

Behind my desk is Jack’s office, which is full of marvelous books and magazines about medicine that aren’t to understand. There is a small cubicle for taking blood and vaginal samples. At the back of the lab are the microscopes, lab tables, refrigerators, centrifuges, glass tubes, flasks, beakers, and Bunsen burners. At the other end is another room for analyzing urine and feces cultures.

Starting Monday, Rita will join us. She’s a young, beautiful girl who was alone with Jack in his office for the interview. I thought she was his lover. She’s going to be the head pharmacologist. She has a long red braid and a long thin body. She seems to walk fast wherever she goes. She’s pretty in her white smock.

Finally, Rita and I welcomed our first clients. I had to put on my smock and my best smile, because I was really nervous.

I  opened the door and sat down to take care of our first customer. He showed me the doctor’s orders. I looked for the price of the analysis on my list, took out my receipt book and asked him how much he was going to give as down payment. Then I asked him to take a seat in the waiting room where he could admire, like me, the curtains. I took the doctor’s orders to Rita, prepared some other documents, and asked him to go into the cubicle and roll up his sleeve in order to take a blood sample.

I stayed around to watch. I couldn’t pass up waiting for this moment; it’s been two weeks. I’m fascinated with Rita’s professionalism. I never tire of watching her do her work, peer into the microscope, get excited about what she sees, and then calls me over to look at the red and white cells.

_____________________________________

. . .  I have other reasons to be happy. I’ve just finished my first my first month at work, and I have learned many new things. Now, when someone calls for instructions for having an analysis done, I can do it with ease; it’s like I’ve been doing it for years. When a woman comes for a vaginal analysis, I go into the cubicle with her, and in a friendly but serious way, tell her to get on the examination table and take off her panties. I guess this white smock looks important because they do exactly as I say. I would feel pretty embarrassed if I had to get on that table myself. I’ll never do it. It’s such a humiliating position to be in—you’re at the mercy of the doctors and the nurses, lying there half naked while they’re formally dressed.

If we don’t have a lot of customers, I run back to watch Rita do her work. After seeing so many urine analyses, I know exactly how it’s done. I type up the remarks that makes in a notebook. XXC I always make an extra copy for myself, even though there are there urine tests and three different ones for feces. I’m going to do an analysis and compare it to hers; I bet they turn out the same.

_______________

They offer a program at my school that certifies you as a lab technician. They have an afternoon schedule, and it takes three years

“Find a friend who’ll work half time for you, and you can study; but you’ll have to split your salary with her.” Jack told me.

He’s cool!  What a guy! I would love to hug and kiss him. Classes begin in two weeks. I know I’ll find someone. Who wouldn’t want to work in such a delightful atmosphere? The hard part will be telling my parents that I am starting a new degree program. My mom is going to have a fit.

“Lab technician? Oh, my God, this young lady will never grow up. Are you crazy? Why do you want to do this, and why now? I’ve been praying and praying for you to finish. Are we ever going to done with that damn school? Please tell me why? To hang your certificate in the bathroom? That’s all it will be good for. You’ve gone off the deep end. Okay, answer me this; do you have any friends who are doing such a silly thing? Dori never finished anything; she got married. She doesn’t have a certificate and she’s happy. I saw her the other day with her baby; I felt so happy for her. Her daughter is beautiful. And here you are—just when—thanks be to God—you got your certificate in journalism and your father finished paying for your studies, you come up with the idea to get another certificate. And when will be able to sit back and telling everyone that our daughter is earning her way a bit? But no, barely two months go by in your new job and you invent something new; now you want to be a chemist. Dear God, why did you give us and intelligent daughter? Why? Where does so much studying get you? And you, Shamuel, why don’t you tell what you told me last night? Why do I always have to be the one?”

I turn to him and see that he’s in agreement. Well, then why do I want to keep studying? I’ve already got one certificate, why shouldn’t I be happy with that? I’ve been thinking about Alicia, the woman who was studying journalism although she was already a grandmother. And what if I get married and my husband lets me study like her? Will I find a who won’t think I’m crazy because I want to continue studying after I get married?

__________________________________________

When my father arrived home from the store, he told me that Lalo had gone to see him. He told my dad that if he can’t marry me, he’s going to kill himself, and me as well.

“If that’s what you want, go ahead and kill yourself.” My father told him with anger.

Now he says that Lalo has gone crazy, and how could he ever allow me to marry a madman.

Lalo, I feel so sorry for you. I’m sorry my family doesn’t think much of you. You’ll see, things will get better and no one will trouble you ever again. I’ll always feel guilty for not having the courage to marry you.

________________________

I was walking through Mexico Park and they started whistling at me. I saw a really handsome guy wearing a red sweater, in a fancy car, no less. It was Lalo. Unbelievable! He looked like James Dean.

He’s changed so much in the three months we haven’t seen each other. As always, he winked at me, got out of his brand-new car, and walked me to the lab. He told me he loves me, and that he can’t live without me,

“Marry me, I swear you won’t be sorry. I will make you happy.”

“I don’t want to get married yet. I’m happy right now. I’ve been learning new things. I’m studying to be a lab technician; in fact, I’m going to quit as a secretary, and soon I’ll be doing the analysis all by myself.”

“Marry me, and you can continue your studies.”

My mouth fell open and my eyes popped out.

“Do you mean it really didn’t matter to you if I continued studying? Are you sure?”

“Why should it matter to me?”

“I can’t believe it. You must be joking with me. My mother’s friends say, ‘They always tell you yes, but after you get married, they say no.’ If you don’t like it, what are you going to do about it?  Liar, that’s what you are. But now I’ve got to get back to work. I’ll talk to you later. Hey, you look really handsome in that sweater. Is it new?

No, this isn’t happening. I love him; I adore him. He loves me. I don’t know what’s happening. I can’t even sit at my desk. Of course, I will get married, but Lalo’s so handsome! And after not having seen him for a time. I feel like I love him even more.

______________________________________________

Edited from: Rosa Nissán. Like a Bride/Like a Mother. Albuquerque: University of New Mexico Press, 2002, pp. 171-182.

 

Translation by Dick Gerdes.

 

 

 

 

 

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.